
La Policía Local de Sanxenxo recibió ayer los prometidos chalecos antibalas comprados por el gobierno local a través del Plan Concellos. Son un total de ocho unidades que permitirán a los agente locales mejorar sus condiciones de seguridad cuando se encuentren de servicio.
Fuentes municipales explicaron que cada coche patrulla de la Policía Local estará dotado con dos de estos chalecos antibalas, de manera que los policías que se encuentren en la calle tendrán acceso siempre a esta nueva prenda de seguridad, de la que carecían hasta el momento.
De hecho, la dotación de este tipo de elementos fue una de las primeras reivindicaciones que la plantilla del Cuerpo local hizo a la concejala de Seguridad, Vanessa Rodríguez Búa, tras acceder al cargo.
punto de inflexión
Se trata de una vieja reclamación de los trabajadores municipales que cogió más fuerza a tras el fallecimiento de una policía nacional en Vigo por los disparos de un atracador hace ya dos años. Y es que “puso en evidencia las carencias existentes en materia de seguridad y llevó a la plantilla municipal a demandar la dotación de esta prenda de protección”, informaron las mismas fuentes.
detección de drogas
Los chalecos fueron entregados a la Policía Local por parte del alcalde de Sanxenxo, Gonzalo Pita, y la edil de Seguridad y se suman al equipo adquirido recientemente y que les permite hacer las pruebas correspondientes para detectar un posible consumo de drogas o de cualquier otro estupefaciente. El Cuerpo dispone desde hace unos meses de este aparato en los controles de alcoholemia que habitualmente realiza, pudiendo solicitar a los conductores que se sometan a esta prueba en caso de que lo consideren necesario.






















