
Los patrones arousanos mantienen su apuesta por el botiquín reducido, denominado C1 o D y que contenga los utensilios y fármacos básicos. La propuesta de los pósitos es unánime, pero el tiempo les apremia y tratan de evitar que llegado el 1 de julio alguna embarcación no pueda despachar por estar pendiente de una revisión del botiquín. Así las cosas, los responsables de los pósitos arousanos quedaron durante un encuentro en Carril de solicitar para el próximo lunes una reunión con el director del Instituto Social de la Marina, Carmelo Castro, para tratar entre otros asuntos este tema. Y es que pese a que sigue vigente la obligatoriedad del botiquín C, en el Boletín Oficial de Estado se publicó otras propuesta más reducida con 15 medicamentos y 13 útiles, pero que no cuenta con la firma del ISM por lo que por el momento no es válida. De hecho, algún marinero que trató de pasar la revisión con este botiquín no pudo hacerlo.
Pero los patrones arousanos tratan de que se apruebe uno más reducido todavía tanto en fármacos como en utensilios alegando que están a cinco minutos del puerto y que no están preparados para suministrar ni medicación ni tampoco realizar ningún tipo de práctica médica que conlleve un riesgo. “Non temos nin espazo donde levalo. A maioría das embarcación teñen dous metros de ancha e 5,5 de longo. Vamos ter que levar una lancha a remolque para levar todo o que nos piden”, comenta un patrón arousano.
El otro asunto que tratarán en la reunión con Carmelo Castro es el cese de actividad de la campaña de libre marisqueo. Hace ya casi un mes que se acogieron al paro, pero por el momento no saben todavía quienes podrán percibir las prestaciones, así que tratará de urgir, en la medida de lo posible, los listados de los casos ya resueltos.
En cuanto a las alegaciones al plan de xestión del “xeito” propuesto por al Federación Galega, cofradías xeiteiras como la de Cambados o la de A Illa proponen una cuota para este año de 500 toneladas para el reparto de embarcaciones sin alternancia de artes. Una propuesta distinta a la de Rianxo, Cabo de Cruz y A Pobra que defienden 1.500 toneladas para esta campaña.
Todas coinciden en que el año que viene tienen que lograr como pesca artesanal estar fuera de las cuotas y de los Tacs. Algo que habrá que gestionar.




















