
Desde hace bastantes años el Concello de Riveira presume de tener un auténtico pulmón verde en la ciudad en el parque periurbano de San Roque. En varias ocasiones se anunciaron inversiones y proyectos para desarrollar en ese espacio. De hecho, las escuelas taller y los obradoiros de empleo resultaron decisivos en el acondicionamiento de ese espacio para convertirlo en un punto de atractivo turístico más de la capital barbanzana. Sin embargo, pese a esa decidida apuesta gubernamental, parece que en ocasiones pasa a ser el gran olvidado, como sucede estos días en que son muchas las personas que, aprovechando la bonanza meteorológica, se acercan a disfrutar de este paraje.
Después de un duro y largo invierno, el pasado fin de semana fueron muchas las personas las que acudieron al parque de San Roque para pasar las horas y disfrutar de una barbacoa en su merendero. Aunque siempre hay quien deja residuos tirados por el suelo, la gran mayoría de la gente que estuvo allí recogió la basura, la introdujo en bolsas de plástico y las depositó en las papeleras repartidas por el lugar, pero también a los pies de estas últimas, debido a que rebosaban su capacidad. Pasados unos días, esa basura, compuesta principalmente por botellas de cristal, latas, platos y vasos de plástico y otros envases, comenzó a esparcirse por esa zona verde, posiblemente al romper las bolsas animales que iban buscando comida, incluso entre las que había en las papeleras. Ello ofrece una imagen que causa gran malestar entre quienes siguen acudiendo a ese paraje ya sea para dar un paseo con familiares y amigos o bien con sus mascotas. Señalan que este pulmón verde de Riveira empieza a estar enfermo y necesita cuidados para evitar que “acabe agonizando”.
Esas personas achacan esa situación a la falta de una recogida periódica de la basura, al menos en las jornadas de buen tiempo, que es cuando acuden más personas a comer. Creen que la falta de previsión también está detrás de esta situación, pues en este tipo de ocasiones el Concello debería instalar contenedores de gran tamaño para que la gente deposite los residuos y no los deje en el suelo, al alcance de animales, al no haber capacidad suficiente las papeleras.




















