
La subida en votos, y en un concejal, de Sanxenxo Agrupación Liberal se ha convertido en un plus de responsabilidad para los cuatro concejales electos de esta formación, de la que estos días están pendientes todos los demás grupos políticos que conforman la Corporación y muchos ciudadanos.
Y es que la decisión que tomen los cuatro concejales inclinará la balanza para que el próximo gobierno de Sanxenxo siga en manos del PP de Telmo Martín, o esté dirigido por una coalición de cuatro fuerzas.
Y ambas posibilidades están todavía abiertas. SAL mantiene conversaciones con el Partido Popular y con el resto de grupos en un intento de alcanzar un acuerdo que facilite, en la mayor medida posible, el cumplimiento del programa electoral con el que concurrieron a las elecciones.
Pero decantarse no les resulta fácil. Saben que escucharán voces críticas sea cual sea su decisión.
Y es que SAL nacía hace cuatro años fruto de la situación interna del Partido Popular. El rechazo a la gestión de Catalina González provocó la salida del partido de un grupo de militantes que luego dieron forma a una formación independiente que lideró Gonzalo Pita.
Pero en los cuatro años de esta legislatura, SAL trató de hacerse su propio hueco. Consolidó un equipo de trabajo, al que logró ir sumando nuevos apoyos, personas jóvenes sin una ideología tan marcada como la del Partido Popular y que se ilusionó con la posibilidad de poder ser alternativa.
En SAL conviven por tanto dos corrientes: Una más próxima a Telmo Martín y al PP y otra sin vinculación alguna con este partido. Y una de las dos facciones se verá decepcionada, ya que al igual que son muchos los militantes que claman por un acuerdo con Telmo Martín, también son muchos los que piden a Gonzalo Pita la valentía de liderar un cambio y ofrecer a Sanxenxo la posibilidad de un contar con un gobierno que rompa con los 16 años de hegemonía popular en el municipio.
Gonzalo Pita, Vanesa Rodríguez, Daniel Fernández y Jesús Sueiro tienen en sus manos la responsabilidad de decidir el futuro de Sanxenxo, y también el de su propia formación, que será muy diferente en función de la opción por la que se decanten.
Y lo harán posiblemente antes de que acabe la semana. Los dos interlocutores de SAL así lo exigen. Les resta un último encuentro con Telmo Martín, a quien deberán dar una respuesta. Pero a PSOE, BNG y Sanxenxo Pode también les urge una definición de SAL.




















