
La asociación animalista Peludos Invisibles de Sanxenxo se ha manifestado contra el circo instalado estos días en Portonovo y ha presentado una instancia ante el alcalde para instarle a que lo clausure y ordene el cese inmediato de su actividad. Sus responsables argumentan que según la legislación de 1993, la “tenencia de animales domésticos y salvajes en cautividad difiere a las competencias para realizar espectáculos con animales, por lo cual, que el circo tenga en regla los permisos para tenencia, no los legitima para realizar espectáculos sin el permiso requerido”.
La protectora señaló que no les vale la “excusa” de que se ha instalado en terreno privado, como señaló el Concello, porque “la cartelería por la vía pública ha sido puesta frente a la negativa y posterior retirada desde la Concejalía de Medio Ambiente y las licencias y permisos pertinentes han de ser solicitados y otorgados desde el Ayuntamiento”. Y es que recordaron –como también hizo en su momento el gobierno local– que Sanxenxo aprobó en pleno –hace casi dos años– no permitir la realización de espectáculos con animales en la villa.
Nueva legislación
Según Peludos, la empresa circense cuenta con un espectáculo de cocodrilos y serpientes, “animales exóticos cuya explotación prohíbe la nueva ley de bienestar animal de inminente entrada en vigor”. Sin embargo, se amparan en la actual, la de 1993, para señalar que, aunque tengan los permisos para tener estos animales, “no los legitima para realizar espectáculos sin el permiso requerido”.
La asociación ha plasmado este y otros argumentos en un escrito dirigido personalmente al alcalde, Gonzalo Pita, para solicitarle la “inmediata clausura de las instalaciones y la suspensión del ejercicio de sus actividades”. Con todo, seguirán concentrándose frente al circo e informando a los vecinos de sus protestas para “hacer consciente al público de la crueldad que esconden los circos con animales”.
Explicaron sus miembros que les “privan de su hábitat natural en el que poder vivir acorde a sus instintos y su conducta inherente a la especie”. Es más, añadieron que la “cautividad, el transporte, el entrenamiento, la privación de estímulos... Conllevan graves problemas de salud física y psicológica que acaban generando” diferentes dolencias.
Desde Peludos Invisibles agregaron que con todas estas acciones pretenden “demostrar que la diversión y el entretenimiento no deben pasar por fórmulas que incluyan el maltrato y la dominación del ser humano sobre otras especies, ultrajándolas y sometiéndolas, ya que flaco favor les estaremos haciendo a la par a las futuras generaciones”. l






















