CAMBADOS-Arturo se reencuentra con Kren: “Me siento alegre y redimido. Se escapó por un descuido mío”

Arturo García se reencontró ayer con su perro Kren, el can más mediático de las últimas semanas porque es tal el cariño que le profesa, que ofrecía nada menos que una recompensa de 2.000 euros por él. Salió de Madrid, donde reside, el jueves por la noche. En cuanto cumplió con su jornada laboral cogió el coche y puso rumbo a Galicia. “Son cinco horas, estoy acostumbrado pero ya no pasé ni por casa, de hecho, un amigo me ha tenido que prestar ropa porque venía con el traje”, relataba ayer. Lo primero que hizo fue parar en Ribadumia donde la familia tiene una casa que disfruta durante sus periodos vacacionales pero en cuanto se aseó y se cambió, se dirigió hacia el Refugio de Animales.
Su presidenta, Olga Costa, le esperaba en la puerta y se dieron un abrazo. “Es una auténtica heroína, a quién confíe la búsqueda. Una amiga para toda la vida”, añadía García. Pero el rastreo realizado por sus voluntarios, amigos de la familia y el que realizó él mismo, de manera intensiva, empleando todos los días de sus vacaciones y 14 horas diarias, no dieron los frutos deseados hasta el jueves, cuando Kren apareció, escondido bajo un tractor en una casa de Barrantes. Lo habían buscado por toda la comarca pero estaba muy cerca de donde le habían visto por última vez, su casa de Ribadumia, a unos tres o cuatro kilómetros. Se escapó “por un descuido mío”, apuntó García. Por este motivo, ayer se sentía alegre y “redimido” y las lágrimas se apoderaron de él en cuanto vio a su perro, de raza Korthals Griffon.
once días de lamentos
“Al principio no se acercó mucho pero en cuanto empezó a olerme... He llorado mucho hoy –por ayer– y todos estos días”, reconoció. Y es que además Kren padece una displasia de cadera incurable que le dá pocos meses de vida, una cuestión que impregnó de mayor dramatismo esta historia, pues su dueño ofrecía una jugosa cantidad con tal de que viviera los últimos días de su vida con su familia. Además, hacía a pena dos meses que había perdido a otro can.
García es cazador y precisamente esta raza es excelente para la práctica deportiva. De hecho, cuando ayer le preguntaron por su decisión de poner una recompensa explicó: “Puede sonar un poco friki pero es mi perro, cualquier cazador que haya perdido uno me entenderá. Pensé en 2.000 euros porque una cifra mayor quizás no fuera creíble y mi objetivo era motivar a la gente buscarlo”. De hecho, tanto él como Costa creen que ayudó en la aparición. Kren fue un perro buscado que la familia compró hace 13 años a un criador de Lugo especializado en los Korthals Griffon.
Las penurias que habrá vivido en estos días solo las sabe él pero ayer se mostraba alegre de ver a Arturo, moviendo el rabo y subiéndose a sus piernas en cuanto tenía oportunidad. Costa y la veterinaria del Refugio, Ana, le habían dado un buen baño la noche anterior y curado las heridas que presentaba, sobre todo, unas quemaduras que pudieron ser intencionadas o bien provocadas porque se hubiera acercado demasiado a un tubo de escape o una superficie caliente.
García tenía previsto volver ayer mismo a Madrid, donde vive con su mujer –natural de Pontevedra– y sus dos hijos, que “están deseando verlo”; pero su primera parada sería Ribadumia, para agradecer personalmente al voluntario de Protección Civil, Isidoro Solla, tan feliz hallazgo y entregarle la recompensa. Fuentes de la agrupación a la que pertenece indicaron que el dinero se destinará a la compra de material para esta agrupación de personas que sin ánimo de lucro atiende todo tipo de emergencias y tambié sufre los recortes.
A la presidenta del Refugio también se le escapaban las lágrimas. “Íbamos contrarreloj, no se lo quise decir –por el dueño– pero solo le dábamos una semana más de vida. No está acostumbrado a vivir a la intemperie y con este frío y su problema de huesos seguramente se inmovilizaría y fallecería de inanición”, indicó.
su futuro
Ahora Kren retoma su vida en la capital del país. Su enfermedad es incurable y los tratamientos con cortisona y otros fármacos conllevan unos perjuicios secundarios poco deseables para su bienestar. Ahora el tiempo dirá pero, por lo menos, ya está en su hogar.




















