
El 20 de diciembre de 1997, tras varios intentos fallidos, la piscina municipal reabría sus puertas con una cubierta móvil que permitiría utilizarla durante todo el año y tras una inversión de 106 millones de pesetas, pero pronto dio serios problemas. Las constantes fugas de calor han sido un auténtico quebrado de cabeza mental y económico para el Concello, que dentro de unos meses llegará a su fin con la sustitución de la instalación. La estructura se cambiará por un cierre acristalado y una cubierta a un agua. Además, el proyecto contempla mejoras en la fachada de acceso y en el tejado del vestíbulo que conecta la piscina con la zona de sauna y vestuarios, porque está deteriorada.
El proyecto, financiado por la Diputación de Pontevedra, se empezará a ejecutar una vez pase el invierno, por petición de la actual adjudicataria y porque es cuando disminuye el número de usuarios. Con su finalización se pondrá fin al desembolso de unos 100.000 euros anuales en combustible que viene asumiendo la administración local desde hace años porque, de otro modo, no sería un negocio rentable para ningún adjudicatario (aunque la medida se tomó inicialmente en 2008 como algo temporal).
presupuesto
La historia de la cubierta ya comenzó con demoras y su sustitución también. El cambio se viene prometiendo desde hace siete años, pero ahora ya hay una adjudicación formalizada a la empresa Ogmios Proyecto SL –la misma que construirá el náutico de A Illa–, por un precio de 389.500 euros, lo que supone una rebaja de unos 200.000 euros respecto al precio de licitación.
El proyecto contempla demoler la actual cubierta y sustituirla por una con estructura de madera cubierta con panel sándwich “debidamente aislado con cerramiento de carpintería de aluminio”. En cuanto al cierre, estará compuesto por tres fachadas cimentadas y acristaladas con vidrio de seguridad y estructura de aluminio con zonas practicables acristaladas. A este respecto, en el proyecto se indica que se ha tenido en cuenta “especialmente” el tratamiento de los puentes térmicos para limitar las pérdidas o ganancias de calor y evitar problemas higrotérmicos en los mismos.
obras complementarias
El plan también contempla cambiar la cubierta del acceso a la zona de saunas y vestuarios, porque está deteriorada y colocar paneles de aluminio en la fachada de acceso a la piscina, unificando el diseño del edificio de entrada con el de las demás construcciones del complejo deportivo de O Pombal. Asimismo se cambiará el pavimento de la entrada, para igualarlo al del interior, y se repondrán los conductos de climatización, que se encuentran en mal estado, siempre según la memoria del proyecto.




















