
El manifiesto de la Pascua Joven se centró en su cuadragésima edición en el agradecimiento, como forma de hacer frente a los estereotipos sobre las nuevas generaciones. Por ello, los asistentes recordaron dos figuras básicas en la historia de este evento: Jaime Vaamonde, fundador y fallecido recientemente, y Pepe Manteiga, que también fue párroco de A Xunqueira y que dio continuidad al espíritu pascueiro. Murió hace 17 años pero su espíritu sigue vivo en cada uno de los más de trescientos jóvenes que durante tres días se dieron cita en el recinto del colegio Sagrada Familia.
“Los jóvenes saben agradecer y valorar la historia, la cultura y las ideas que nos dejaron”, aseguró Manuel Couceiro, párroco de A Xunqueira, que explicó que el manifiesto también hizo referencia a los difíciles tiempos que corren. “Aunque son las generaciones más preparadas son también las que tienen más dudas, debido a la incertidumbre laboral y social. Hay que tener fe para vivir, convivir y también para sobrevivir”, explicó Couceiro, que ya tiene en mente la LXI edición de la Pascua Xoven.




















