
El Concello de Cuntis mantiene un proceso negociador con dos propietarios para adquirir terrenos en la zona de Meira en los que emplazar una depuradora de aguas residuales (EDAR) de nueva construcción, ante las deficiencias que arrastra la actual. El alcalde, Antonio Pena, confirma que “mantuvimos ya dos reuniones” con estos propietarios con el objetivo de alcanzar un acuerdo para comprarles sus terrenos —cuya superficie no pudo determinar— y ponerlos a disposición de la Xunta, que sería la administración encargada de ejecutar la nueva EDAR a través de la Consellería de Medio Ambiente. La adquisición de las parcelas todavía no está cerrada, pero Pena Abal ve el factible el acuerdo ya que “todo lo que plantean los afectados se puede solucionar. No hay nada que sea insalvable”.
La precaria situación de la EDAR de Meira es uno de los factores que explican las deficiencias en el saneamiento de Cuntis y la proliferación de vertidos a los cauces fluviales. A comienzos de esta semana Augas de Galicia adjudicó las obras de mejora de la red de saneamiento en la villa termal, un proyecto cofinanciado por la Unión Europea que se ha contratado a la empresa Copasa por 986.440,68 euros, lo que supone una reducción de más de 147,800 euros con respecto al presupuesto inicial de licitación, que superaba los 1,1 millones de euros.
El proceso de contratación, que se preveía que estuviera resuelto ya hace meses, se retrasó precisamente por las negociaciones que están en marcha para adquirir los terrenos para la nueva EDAR. Antonio Pena destaca que las obras “mejorarán las infraestructuras de saneamiento de Cuntis”, resolviendo la situación actual, con “muchos pozos de bombeo que no funcionan y una EDAR que no es óptima”, lo que provoca que “proliferen” los vertidos y filtraciones de aguas residuales, que acaban afectando a los ríos Gallo y Umia. Para el regidor cuntiense este proyecto “es muy necesario para un municipio como el nuestro” ya que “no solo mejorará el servicio de saneamiento que se presta a los ciudadanos, sino que también dejará de sufrir el río”.
Copasa cuenta con un plazo de ocho meses para ejecutar estas obras, que forman parte del Plan Umia.




















