
El concejal de Obras, Jesús Longa, explicó ayer a pie de playa a las mariscadoras de Carril y al patrón mayor, Fernando Franco, en que iban a consistir las obras de canalización del regato de A Concha. El responsable del pósito carrilexo apuntó tras el encuentro que el único inconveniente que detectaron “por ahora” a los trabajos fue la canalización final del río. “Pedimos que se amplíe en cincuenta o sesenta metros la desembocadura del regato porque tal y como está prevista acabaría en una zona donde hay marisco y lo mataría”, advierte. En la comitiva también estuvieron la bióloga de la Cofradía de Carril y el de la Xunta de Galicia quienes demandaron al edil un plano de las obras que este no pudo facilitarle en ese momento. Así las cosas, Longa se comprometió a trasladar a Fomento las peticiones realizadas por el sector y a mantener encuentros periódicos con las mariscadoras, el patrón mayor y los técnicos de la obra. “Quedamos en reunirnos en quince o veinte días para ver los planos y hablar de cómo van los trabajos”, advirtió Fernando Franco. Además, Longa les garantizó que con estos trabajos se acabarían los vertidos. Cabe recordar que la actuación se empezó la semana pasada por la fase final (por la de la playa) con la intención de que esta esté perfectamente acondicionada para la temporada de baño. Para evitar arrastres de arena y para delimitar el lecho del río, la canalización a cielo abierto se hará sobre una base de cemento que se revestirá de madera para suavizar el impacto en esta zona natural. Además, el proyecto también prevé la instalación de unas barreras protectoras en los márgenes para evitar posibles accidentes.
De momento no hay plazo para el inicio de la segunda fase, que afectaría al tramo que discurre por la avenida Rosalía de Castro, pero ya advierten que se tomarán las medidas oportuns para causar el menor perjuicio al tráfico. La tercera fase será la que discurrirá entre las viviendas situadas frente a la playa de A Concha y continúa hacia A Escardia, un poco más arriba.Con estas importantes obras, que corren íntegramente a cuenta del Ministerio de Fomento, el Concello espera poner fin a un problema que se arrastra de forma más grave desde hace dos años.




















