
La maquinaria pesada tomó ayer el arenal de A Concha para dar inicio a las obras más gruesas que permitirán la canalización del regato que discurre por esta playa, paralelo al muelle de O Ramal. Los trabajos ya comenzaron el lunes con el vallado del lugar y ayer los obreros empezaban con el destierre de grandes cantidades de arena para poder llevar a cabo el proyecto previsto.
Según fuentes municipales la actuación se ha empezado por la fase final (por la de la playa) con la intención de que esta esté perfectamente acondicionada para la temporada de baño. Para evitar arrastres de arena y para delimitar el lecho del río, la canalización a cielo abierto se hará sobre una base de cemento que se revestirá de madera para suavizar el impacto en esta zona natural. Además, el proyecto también prevé la instalación de unas barreras protectoras en los márgenes para evitar posibles accidentes.
De momento no hay plazo para el inicio de la segunda fase, que afectaría al tramo que discurre por la avenida Rosalía de Castro. En este caso, y según matiza Ravella, “elixirase o momento de menor intensidade de tráfico para tratar de que as obras interfiran o menos posible na circulación rodada”. De hecho inciden en que cuando llegue el momento se tomarán medidas como cortar primero un carril y luego otro para evitar el cierre total de este importante vial.
La tercera fase será la que discurrirá entre las viviendas situadas frente a la playa de A Concha y continúa hacia A Escardia, un poco más arriba.
Con estas importantes obras, que corren íntegramente a cuenta del Ministerio de Fomento, el Concello espera poner fin a un problema que se arrastra de forma más grave desde hace dos años. Y es que la red de saneamiento confluye en varios puntos de su cauce con el río, de ahí que cuando llueve mucho y el caudal sube más de la cuenta se colapse y se desborde.
En estos episodios es cuando las aguas negras se juntan con las pluviales que buscan su salida natural por la desembocadura del regato tal y como sucedió en el año 2011 cuando resultó más evidente la necesidad de actuar en la zona.




















