
Los robos parecen haberse convertido en sucesos habituales en los establecimientos comerciales de Vilagarcía. Y es que tan solo días después de que el subdelegado del Gobierno, Antonio Coello, asegurase en la Xunta Local de Seguridad que han disminuido los robos con fuerza en la ciudad se producen tres sucesos que parecen tumbar estas tesis.
Durante las jornadas del sábado y del domingo se denunciaron hasta tres atracos distintos en locales del centro urbano. El primero de ellos fue en la librería Páxinas, de la calle Fariña Ferreño. Cuando se dispusieron a abrir la verja por la mañana comprobaron que esta estaba forzada y que, además, se había roto el cristal con una piedra de tamaño considerable. Un “modus operandi” que se habría repetido también en la noche del sábado en el local de Ankarr ubicado en la calle Alejandro Cerecedo. Y es que cuando las dependientas llegaron al establecimiento el domingo se encontraron con que la puerta estaba rota.
Sin embargo, el susto mayor se lo llevó la propietaria de un establecimiento ubicado en el paseo Costa Candamo, justo al lado de la iglesia parroquial de Santa Eulalia.
Al parecer la mujer estaba dentro del local cuando un hombre entró y pidió un café. En un despiste se le echó encima, la agarró por el cuello y le pidió dinero. El ladronzuelo no tuvo suerte con caja registradora, pero sí con el bolso de la mujer que tenía una importante cantidad de dinero que estaba destinado a pagar algunas facturas pendientes. Sin embargo el botín, según lo que se apuntó en la denuncia, no era más de mil euros.
Lo cierto es que las declaraciones del subdelegado sobre la idea de que Vilagarcía es una ciudad segura no parecen haber cuajado del todo entre los comerciantes que consideran que hay que tomar medidas al respecto en cuanto a vigilancia.




















