
Carlos Basoco, técnico de la Unidad de Carreteras del Estado en Pontevedra, recibió a comienzos de esta semana al concejal del PP caldense José Acha, que le urgió actuaciones en las curvas de la N-640 en Godos para frenar la elevada siniestralidad en la zona. Acha, que acudió también como presidente de la asociación de vecinos Santa María y como afectado por los constantes accidentes, salió satisfecho ya que “están bastante interesados” en cambiar el asfalto de este tramo “e incluso mellorar a sinalización” porque la colocación actual de las señales “non é lóxica”. La velocidad se limita a 70 por hora una vez pasadas las curvas en dirección Caldas, mientras que en el punto más conflictivo se mantiene a 100 kilómetros por hora para los vehículos que proceden de la circunvalación de Vilagarcía. “A disposición parece boa e imos darlle un voto de confianza” y un margen de tiempo para que se acometan las obras. Pero “xa lle dixen que si se retrasaban un pouco volvería alí” a insistir en la necesidad de actuar antes de que se produzcan víctimas, incide José Acha.
El técnico no pudo concretarle un plazo para que las mejoras sean una realidad, ya que “a climatoloxía é un problema. Díxome que o interese ía a ser importante e que o realizarán en canto poidan”. El Ministerio de Fomento ya confirmó el pasado viernes que trabaja en un proyecto de rehabilitación del firme entre los kilómetros 183 y 238 de la N-640, lo que incluiría las problemáticas curvas de Godos, aunque sin concretar fecha de ejecución.
Los vecinos achacan los continuos accidentes en este punto al mal estado del asfalto, que según afirman segrega una sustancia similar al gasoil. El propio Acha lo confirma ya que pudo comprobarlo en días de lluvia y tras varios siniestros. El pasado domingo, sin ir más lejos, “víase saír esa especie de gasoil como se o botaran cunha mangueira. Incluso os axentes de Tráfico estaban preocupados en sacaron varias fotoEstablecer imagengrafías do asfalto”.




















