Además de la moción que el BNG llevó al Pleno del lunes, aprobada por unanimidad, en la que instaban a la construcción del nuevo colegio, los nacionalistas también preguntaron por la situación del actual.
Y es que la mayoría de los padres de alumnos tienen idéntica preocupación tanto por uno como por el otro. Mientras no se construya el nuevo, para el que no se puede hablar de fecha aproximada, los alumnos deberán seguir acudiendo a clase en unas instalaciones obsoletas. En ellas han detectado graves carencias tanto los padres como la dirección del centro.
Las numerosas, y profundas, brechas y grietas que se dejan ver en la estructura preocupan a los padres en tanto en cuanto ponen en peligro la seguridad de los pequeños.
Por ello, los nacionalistas solicitaron en el Pleno que los técnicos municipales realicen un estudio en profundidad sobre la situación de la estructura y las carencias existentes, aportando además soluciones a los problemas detectados.
Los nacionalistas pidieron también plazos para ejecutar las reparaciones existentes, a lo que la portavoz del grupo de gobierno respondió que se hará “cando falga falta, como sempre se fixo”, respuesta que mereció un sonoro abucheo del respetable.




















