VILANOVA-Impagos de 25 años en el local de Charpo en Madrid frenan su compra por las exobreras

Las extrabajadoras de Charpo, antigua firma de los Charlines en Vilanova de Arousa, han renunciado a la compra del local que la sociedad tenía en Madrid ante las “costosas cargas” que presenta el inmueble.
Así lo explicaron ayer fuentes del colectivo de afectadas, que había valorado y estudiado la compra del local para su posterior venta a fin de obtener beneficios con los que poder hacer frente al pago de los 280.000 euros que Hacienda todavía les reconoce como intereses adeudados, debido a la demora de más de dos décadas en sus indemnizaciones por despido tras la intervención y liquidación de la sociedad.
El tanteo del local había ocupado parte de su actividad en los últimos meses, llegando a viajar a Madrid una representación de las antiguas empleadas para comprobar in situ el estado del bajo y solicitar una tasación de su valor.
El local, ubicado en la calle Abades, “está bien situado”, pero su estado no es el mejor: “Está en condiciones pésimas”, resumían ayer. Aún así, lo que terminó de echar para atrás la decisión de la compra para su posterior venta fueron las cargas con las que se vende. “Hay deudas con el Ayuntamiento de Madrid, pero las mayores están contraídas con la Comunidad de Vecinos, después de 25 años sin que se abonasen las cuotas y derramas por obras o reparaciones”, explicaban este miércoles.
El bajo había llegado a tramitarse para subasta pública, con una valoración de 282.549 euros, pero nunca llegaría a venderse, con lo que los ingresos que esperaban las exoperarias vilanovesas tampoco llegaron nunca por esta vía. Fue entonces cuando se plantearon comprar el local ellas mismas para su posterior venta. Incluso consiguieron el compromiso de la administración pública de liberar parte de las cargas pendientes en el local. A pesar de ello, las deudas del bajo resultan inasumibles para las afectadas, que vieron comprometida su posterior venta debido a estas cargas.






















