
Los partidos tenían previsto reunirse a última hora de ayer para tratar de cerrar un acuerdo definitivo que trasladar mañana a sus respectivas asambleas y directivas para darle la aprobación definitiva al cuatripartito. Fuentes de la negociación insistieron en que el reparto de liberaciones exclusivas sigue sin cerrarse, pero que los grupos están dispuestos a firmar un pacto que formalice la alianza de gobierno.
Desde que comenzaron las negociaciones entre PSOE, BNG, Somos y Cambados Pode todo han sido flecos relacionados con el programa de gobierno y el reparto de responsabilidades en el Gobierno local. Sin embargo, en el encuentro del lunes se fueron perfilando algunas cuestiones con la intención de limarlas en el de ayer.
sin vuelta atrás
Todos coinciden en que este cuatripartito está en marcha y si las asambleas lo ratifican, nada detendrá lo que llaman el cambio político de la localidad y que los vecinos pidieron en las urnas, quitando la mayoría absoluta a los populares. Sin embargo, las negociaciones se están demorando más de lo deseado en opinión de la sociedad cambadesa que ve como en otros lugares, como Ribadumia, por citar uno cercano, el tripartito ya está a pleno rendimiento. También es cierto que en la capital del albariño la unión llegó por sorpresa pues la socialista Fátima Abal fue elegida alcaldesa en el pleno de investidura, en una decisión de última hora tomada por Pode; como también lo es que previamente ya se habían sentado a definir unas bases comunes. Pero los mayores problemas para llegar al entendimiento siempre han sido los cargos, el reparto de la responsabilidad que tenga cada grupo. Lo fue con la Alcaldía, cuando el partido de Vilariño la exigió, y lo está siendo ahora en el reparto de las concejalías y las tenencias de alcaldía. Y es que el cuatripartito en proceso quiere reducir el gasto en salarios políticos en comparación con el anterior ejecutivo y para ello tiene que medir mucho los salarios, pero de momento sigue imperando el silencio.




















