
Sergio Lloves no se ha recuperado de la fractura del dedo meñique que sufrió en su mano derecha hace dos meses en el partido contra el Dubra. El tratamiento conservador al que se sometió el portero del Arosa, que tuvo el dedo inmovilizado con un férula rígida, no ha dado resultado porque el tendón extensor del dedo está totalmente dañado y necesita cirugía. Una operación “latosa” que le obligaría a despedirse de lo que resta de temporada. Por eso el jugador empieza a valorar jugar la segunda vuelta con un dedo meñique roto y operarse en verano una vez acabada la competición. “Si me opero no podría volver a jugar esta temporada por lo que no descarto jugar con el dedo así”, explica el redondelano.
“El martes tengo la consulta médica y en función de lo que me digan tomaré la decisión, lo he hablado ya con el entrenador y es una decisión personal”. Al club se le presenta ahora un nuevo problema en la portería, aunque estos días la Comisión Deportiva que encabeza Eduardo Carregal centra todos sus esfuerzos en fichar a dos jugadores de ataque.
Uno de ellos es un delantero que milita en Segunda B. Un jugador que marca diferencias en Tercera y por el que el Arosa está echando el resto, pero no es fácil. “Primeiro está que o xogador queira vir, logo que teña a baixa e por último o aspecto económico”. Muchos frentes para un fichaje que mejoraría sin duda el ataque del Arosa.
Además de Cabanyes, habrá más salidas los próximos días. Carregal no descarta que el defensa canteranp Carlos Besada se marche cedido en este mercado de invierno, “de momento aínda non sabemos”, matiza. Varios equipos de Preferente están muy interesados.




















