
El Grupo Garavilla ha notificado ayer a 18 trabajadoras eventuales de O Grove que a partir de febrero prescindirá de sus servicios ya que a su puesto se incorporarán las operarias de Cuca, afectadas por el ERE por traslado, a las que la semana pasada ya le informaron de su vuelta al trabajo el próximo 18 de febrero. “Esto demuestra lo que llevamos denunciando hace meses y es la destrucción de empleo”, dijo ayer Francisco Vilar, portavoz de Comisiones Obreras.
El anuncio de la empresa ya está denunciado por los servicios jurídicos del sindicato al no respetar el plazo legal de 30 días y al comunicárselo de forma verbal y no por escrito en un primer momento. “Trataremos de frenar la incorporación de estas trabajadoras en la nave meca”, advierte Vilar. La plantilla mantuvieron ayer por la tarde una asamblea en Vilagarcía en la que por “unanimidad” se decidió continuar con la defensa de la actividad productiva en Vilaxoán. “A pesar de los intentos de la empresa la plantilla está muy unida”, dijo Vilar. Además, acordaron recoger firmas en contra del traslado.
Por otro lado, las trabajadoras del comité de empresa de Cuca se reunieron ayer con el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, en una cita en la que también estuvo presente el regidor local, Tomás Fole.
Louzán señaló que la imagen de Cuca “naceu en Vilaxoán e aí debería seguir, polo que, todos os que estamos aquí, xunto á Xunta, desde un labor de presión oxalá que podamos lograr que esa imaxe de marca poida seguir en Vilaxoán”.
Tras el encuentro el responsable provincial mostró su “solidariedade” y envió un mensaje al Grupo Garavilla para “que na medida do posible recapacite sobre etsa decisión final de traslado porque por mérito e recoñecemento a estas trabalaldoras e tendo en conta tamén a labor empresarial, que reconsidere a súa decisión” .




















