
El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, visitó ayer el centro de salud de A Illa en la Casa do Mar un día después de que la conselleira de Sanidade indicara al alcalde que el nuevo ambulatorio comprometido desde hace años no se podrá acometer, al menos en el medio plazo, debido a la crisis.
El delegado territorial visitó el edificio junto a los ediles Carlos Iglesias y Dolores Folgar, además del popular Juan José González, en un encuentro al que no pudo asistir el alcalde, Manuel Vázquez, reunido a esa hora en A Coruña por el asunto de las preferentes.
Tourís indicó que, ante la imposibilidad de ejecutar el nuevo edificio asistencial, la Xunta estudiará acometer obras de mejora en el existente. Lo “prioritario”, dijo, será la instalación de un ascensor, ya que pudo comprobar las limitaciones en cuanto a accesibilidad en un edificio de más de 30 años. También se estudiará el poder realizar alguna ampliación al centro.
No obstante, ayer se evitó precisar un plazo estimado para estas labores, al indicar que, primero, será necesario negociar con el Instituto Social de la Marina (ISM), titular del inmueble, la disponibilidad de las parcelas exteriores donde podría crecer la superficie construida y albergar el elevador.
Tourís precisó que, en todo caso, se intentará hacer “canto antes”.
También deberá plantearse la cuestión de la continuidad de la concesión que permite utilizar las dependencias para usos sanitarios, toda vez que esta caduca en 2014. El teniente de alcalde, Carlos Iglesias, apuntó que, en principio, no habría problemas en este sentido, al entenderse que mientras continúe de facto la actividad sería posible prorrogarla en el papel.
Tourís también defendió que el último paquete de centros de salud licitados, del que se cayó A Illa, se decidió en función de criterios técnicos, priorizando las actuaciones más urgentes, y aseguró que todos los municipios incluidos cumplen las condiciones urbanísticas necesarias.
Iglesias remarcó lo ya expresado el lunes por el alcalde: Que el objetivo de conseguir el nuevo centro de salud es irrenunciable y que en eso seguirán luchando, manteniendo los terrenos a disposición de la Xunta junto al IES. Y, por su parte, desde la agrupación socialista de A Illa expresaban ayer públicamente su “malestar” por aplazar sin fecha la construcción del nuevo centro de salud, ya que consideran que el actual es “ineficiente” para las demandas sanitarias actuales, situación que no creen que arregle las obras que la Xunta estudiará en la Casa do Mar. Por ello, censuran que se invierta dinero público, “millóns de euros nas Pousadas do Salnés” para, dicen, “facerlle a competencia dende a administración aos hosteleiros”, en lugar de priorizar obras como las del ambulatorio.




















