
El mes de septiembre no ha traído buenas noticias a la asociación de jubilados y pensionistas de la Casa do Mar. Esta misma semana el director provincial del Instituto Social de la Marina se reunía con la directiva del colectivo para ofrecerles la posibilidad de acceder a su local, cuya entrada está vallada desde principios de verano. El ofrecimiento del ISM fue el de que los jubilados pudiesen acceder al local para recoger las cosas que llevan allí guardadas todos estos meses. Es más, según el presidente de la asociación, José Cao García, “díxosenos se queriamos entrar a coller as nosas cousas e que as podiamos levar para outro local do ISM, ben o de Bamio ou outro, donde estarían a bo recaudo”. Un ofrecimiento que, en todo caso, los jubilados y pensionistas han rechazado de forma rotunda. “Nós non queremos sacar daí as cousas mentres non nos ofrezan un local alternativo para meternos alí e facer as nosas actividades mentres se desenvolven as obras”, apunta Cao. Un ofrecimiento que, según él, no llegó de parte del Instituto Social de la Marina.
Y es que desde el colectivo de jubilados apuntan que “a día de hoxe non hai ningunha resolución xudicial que diga que nós temos que marchar daí e, polo tanto, levar as nosas cousas”. De hecho en todo este tiempo que la entrada ha estado vallada y se ha imposibilitado el acceso de los pensionistas al interior de su sede durante décadas, estos se las han ingeniado como han podido. Por ejemplo el día de su patrona, la Virgen del Carmen, celebraron una gran merendola en la explanada-aparcamiento exterior del edificio con actuación de coral incluída. El problema, dice José Cao, surge ahora en los meses de invierno. “No verán hai xente maior que inda se iba vendo na rúa, pero no inverno ao non ter donde meterse, que van facer? Pois quedar na casa e non relacionarse”, advierte el presidente de la asociación.
Por el momento el colectivo, que suma más de cien asociados, resiste de forma titánica. Con pancartas en mano se manifestaron en más de una ocasión a las puertas de su sede exigiendo una solución alternativa. Según el presidente lo que se les ha comunicado esta misma semana desde el Instituto Social de la Marina es que las obras de mejora y reordenación del edificio empezarán antes de final de año. Con o sin una solución para los jubilados.
Cabe recordar que las pretensiones del ISM son las de juntar en un mismo inmueble, el de la Casa do Mar en la avenida de A Mariña, todos los servicios. Incluídos también los que ahora se dispensan en las oficinas de la Seguridad Social que existen ahora en la calle San Roque. l




















