
Las trabajadoras de Cuca decidieron dar inicio ayer las guardias nocturnas en el exterior de la nave. Y es que tras lograr evitar por la mañana la entrada de un camión con grúa que se disponía a trasladar a O Grove una de las máquinas encargadas del sellado de las latas son conscientes de que el Grupo Garavilla lo volverá a intentar. “Acordamos organizarnos por turnos xa que por agora estamos toda a plantilla”, aseguró ayer la presidenta del comité de empresa, María José Rey Paz.
Y es que en la medida de lo posible, las trabajadoras tratarán de evitar que las máquinas salgan del interior de la nave porque saben que ese movimiento será decisivo para el traslado. “Mentres retiren material de oficina non nos preocupa, pero o problema son as máquinas”, advierte Rey.
Hasta el momento el Grupo Garavilla ha llamado para el traslado a un total de dieciséis mujeres y dos hombres afectados por el ERE para que se presenten el próximo día 18 de febrero en la planta de O Grove. Las mujeres irán, según les comunicó la empresa, para limpiar el pescado que entre en la nave.
Visita
Por otro lado, ayer las trabajadoras recibieron la visita de dos grupo de alumnos del IES Cotarelo que ya habían anunciado hace días su intención de acudir al lugar con su profesor de Filosofía, Jesús Merino. Y es que, según el docente, se trata de una “propuesta educativa de primera calidad a pesar de la tristeza de la historia”.
Los alumnos se quedaron muy sorprendidos con las historias que allí las trabajadoras les contaron y rápido consiguieron su implicación. “Dixéronnos que en canto poidan veñen a encadearse aquí con nós”, comentó la presidenta del comité de empresa, María José Rey.
Las muestras de apoyo a las trabajadoras es constante por parte de colectivos vecinales y asociaciones de distinto tipo de la ciudad, especialmente de Vilaxoán. Muestra de esta implicación social fue la manifestación del pasado miércoles en Vilagarcía. “Estamos moi contentas coa resposta da xente e co seu apoio”, afirmó.




















