
La Guardia Civil investiga la quema de dos lanchas en Porto Meloxo. Al parecer, el autor de los hechos desprendió las dos embarcaciones que estaban amarradas en uno de los pantalanes de este puerto, haciendo que una remolcase a la otra hasta la pequeña playa de Lavaxeira. Allí prendería fuego y esperaría que las llamas redujesen a escombros las dos lanchas.
Una de ellas tenía a bordo, además, alrededor de una treintena de redes, que también fueron pasto de las llamas.
Cada una de las embarcaciones, junto a sus motores, podrían estar valoradas en unos 15.000 euros.
Los propietarios echaron en falta sus lanchas alrededor de las 5 de la madrugada, cuando se disponían a hacerse al mar para iniciar su jornada laboral.
No las hallaron en el pantalán y alertaron a la Guardia Civil, ante quien denunciaron inicialmente el robo de las embarcaciones.
Sin embargo, poco después del mediodía los agentes localizaron los restos de los barcos y sus motores sobre la arena de la playa hasta la que fueron arrastradas.
Ahora, la Guardia Civil investiga otros detalles de este siniestro.
No se trata de la primera vez que la familia de los propietarios de las lanchas se ve envuelta en hechos similares. La quema de unos aparejos y el robo de una lancha hace aproximadamente un año tuvo ya como protagonistas a miembros de esta misma familia.
Sin embargo, fuentes de la Cofradía centran la atención en el incremento de actos vandálicos en las instalaciones portuarias y en el incremento de robos en las embarcaciones atracadas.
Robo de aparejos
José Luis Barreiro cifraba ayer en más de 80 los aparejos que han sido sustraídos de embarcaciones, entre los puertos de Meloxo y O Grove, en tan solo dos fines de semana. Recuerda que cada uno de ellos tiene un coste aproximado de 80 euros, lo que supone para sus propietarios un fuerte agravio económico.
Barreiro considera que Portos tiene que asumir sus responsabilidades en materia de seguridad y no solo en O Grove. “Este é un problema común a todo o sector e en todas partes”.
Cabe recordar que algo similar está ocurriendo estos días en Riveira, donde los marineros ya se plantean también recurrir a una empresa privada de seguridad para velar por la integridad de su medio de vida: sus embarcaciones.




















