
El Grupo Garavilla lleva ya un año externalizando parte de su producción a empresas conserveras especializadas en marcas blancas, según reveló ayer el portavoz de Comisiones Obreras, Francisco Vilar. “Cuca subcontrata ya parte de la producción a otras empresas de la provincia de Pontevedra de bajo valor añadido y que, por supuesto, no realizan el trabajo artesanal que se hace en la fábrica de Vilaxoán y de Cabo de Cruz”, dijo.
Y es que desde Comisiones Obreras están convencidos de que los pasos que seguirá de manera inmediata el Grupo Garavilla es el desvío de la producción a terceros países como Marruecos lo que conllevará también un recorte en la plantilla. “Nos consta que ya llevan tiempo recortando empleo en Cabo de Cruz y en Vilaxoán a través de estas subcontratas”, advierte.
Pero la plantilla ya tiene clara su hoja de ruta y confía en que las administraciones autonómica sy local cumplan con sus compromisos. “Esperamos que ahora actúen de manera rápida y contundente las consellerías de Traballo e Industria y también el alcalde vilagarciano”, apunta Francisco Vilar. Pero además también tienen previsto solicitar a los portavoces parlamentarios que incluyan una iniciativa en la Cámara gallega para impedir el cierre de Cuca en Vilaxoán.
GRAN MOVILIZACIÓN
Sindicatos y plantilla trabajan ya en la convocatoria de una gran movilización en la ciudad vilagarciana en la que esperan que se impliquen colectivos, fuerzas políticas y la ciudadanía en general. “Hasta ahora el apoyo ha sido impecable y esperamos que siga siendo así”, dijo Francisco Vilar. De hecho, mañana las trabajadoras de Cuca se reincorporarán a su puesto de trabajo como si no hubiesen recibido el ERE, con el que no están de acuerdo, y está previsto que familiares y amigos acudan al centro de trabajo para apoyarlas. “Ellas irán, pero supongo que no les dejarán entrar. Solo podrán acceder a la nave el personal de mantenimiento y de administración”, señala Vilar.
Pero, precisamente, desde mañana se establecerán turnos de guardia para impedir que el Grupo Garavilla inicie el desmantelamiento de la fábrica vilaxoanesa. Además, contarán con la ayuda de dos señales acústicas que alertarán si algo ocurre en la nave. Serán la sirena de la Cofradía de Vilaxoán y las campanas de la iglesia las que adviertan de movimientos en Cuca.
“A partir del lunes las trabajadoras no se moverán del exterior de la fábrica y esperamos que pronto las consellerías cumplan con sus compromisos”, dice.
Hasta el momento se sabe que una subvención todavía en vigor en Mar impediría al Grupo Garavilla sacar maquinaria del recinto conservero sin previa autorización. Sin embargo, también se sabe que los responsables de la firma no ha formulado esta petición y que la operación de traslado podría llevarse a cabo en menos de seis meses.






















