
De punto en punto. Con pasos muy cortos. Así va avanzando el Villalonga con la confianza de que esos pasos sean firmes y le acaben llevando hacia la meta, que no es otra que la permanencia en Tercera.
Los empates tienen poco valor en las ligas de los tres puntos y si bien es cierto que el Villalonga ha encadenado cuatro partidos sin perder, también lo es que los últimos tres han sido con empates que no le han permitido dar un salto en la clasificación; de hecho, rivales directos como el Betanzos o el Dorneda han avanzado mucho más gracias a las victorias y ahora mismo el Negreira se presenta como casi su único adversario, aunque aún queda mucha liga.
Ayer no mereció más que el empate el equipo celeste. Incluso fue mejor el Vilalbés, un equipo que por potencial no debiera estar tan abajo en la tabla. Pero el Villalonga se encontró con el marcador a favor en dos ocasiones y ahí no supo controlar el partido, darle pausa, aposentarlo como hacen muchos equipos cuando se ponen por delante. Lo dejó muy vivo y permitió que el Vilalbés se creciese en ambas ocasiones.
A los nueve minutos Tenorio entra en el área tras un buen pase de Ramón, el jugador elegido por Julián Ferreiro para ocupar la vacante de Machu. El de Pontearnelas le puso ganas pero obviamente se notó mucho la baja de Machu, como la de Roberto Pazos, al que suplió un nervioso e inseguro Adrián Malleiro. Pues bien, Tenorio es empujado por Hugo y el árbitro decreta un penalti que convierte en gol Jorge Fernández, de nuevo el mejor en ataque aunque poco apoyado por sus compañeros de la parcela ofensiva.
Pero el gol quizás dio demasiada tranquilidad al Villalonga. Poco a poco el Vilalbés fue haciéndose con el control, aunque hasta el minuto 22 no creó el primer acercamiento serio con un disparo desviado de Álex. La pelota era suya y los balones colgados al área daban una enorme sensación de peligro. Así casi marca Justino de cabeza ante una mala salida de Malleiro. Y en un córner llegó el empate, con muy mala suerte, porque el balón lo metió en la portería Leo en su intento de despeje.
Una falta directa de Marc con paradón de José Ángel fue lo mejor de los celestes hasta el descanso, pues tuvieron opciones de contras que ni siquiera acabaron en ocasiones.
El guión se repitió en la segunda parte. Gol tempranero del Villalonga, y también de Jorge Fernández, y también desde el punto de penalti, pero en jugada. Fran Matos recibió en la espalda de la defensa, controló, giró y pasó al centro rematando a puerta un infalible Jorge Fernández.
Y de nuevo el Villalonga dejó vivo el partido y el Vilalbés lo aprovechó para adueñarse de él con su fútbol directo. Buscó el empate y lo mereció. Marcó Dani pero en fuera de juego para el árbitro, que no para los visitantes. Pero apareció Justino para hacer un golazo.
La expulsión de Hugo en el 79 ayudó al Villalonga porque calmó algo los ánimos de un Vilalbés que iba camino del triunfo.
Al final empate justo aunque Marc tuvo la victoria en su bota derecha en otra falta directa, pero el balón se fue alto.






















