
Las diferentes e incluso contrapuestas posturas entre el gobierno local y el autonómico alejan la construcción de un centro de salud en Vilagarcía. Una demanda del equipo sanitario de San Roque y de la sociedad en general, ante un edificio que adolece de antigüedad y deficiencias. El debate que se llevó a cabo ayer en el Parlamento entre el conselleiro, Jesús Vázquez Almuíña, evidenció que ambas posturas son irreconciliables y que para que la ciudad pueda acoger esta obra es necesario que una de las dos partes cambie de opinión radicalmente.
Y es que mientras los socialistas defienden que la Comandancia es prácticamente la única opción viable para acoger el nuevo centro de salud, la Xunta del PP se niega en redondo a que la obra se lleve a cabo en esta parcela.
Los argumentos del conselleiro fueron los mismos que se emitieron en el informe. En su primera intervención, Vázquez Almuíña prácticamente eludió hablar del centro de salud de San Roque, y se dedicó a dar datos sobre el Hospital do Salnés. Sobre la Comandancia dijo que el edificio no reunía los requisitos.
“Estamos dacordo”, aseguró Torrado, que incidió en que el edificio de A Marina tiene los mismos años que el ambulatorio de San Roque, sobre cuatro décadas.
Los socialistas, tanto en el Parlamento como en el Concello, defienden la demolición de la Comandancia. Al hemiciclo asistió el alcalde, Alberto Varela, acompañado por la edil del ramo, Tania García, y Torrado se refirió a ellos durante su intervención asegurando que Ravella estaría dispuesta a asumir los costes del derribo.
El criterio económico es uno de los que utilizan los socialistas para defender la viabilidad de A Marina, pese a que en cualquier caso la inversión correría a cargo de la administración autonómica. Incidieron además de su ubicación céntrica y conectada con los medios de transporte urbano. “Un derribo costa polo alto douscentos mil euros. Unha parcela moi próxima á Comandancia, con 2.000 metros cuadrados, está valorada pola administración.pública en dou millóns e medio de euros”, aseguró Torrado, que concluyó que “ou somos todos ineficientes ou non se quere facer”, en referencia a la actitud del conselleiro conservador sobre el centro de salud.
Caldas, como ejemplo
A los argumentos de Torrado contestó el conselleiro aludiendo a nuevos impedimentos para que sea la parcela de la Comandancia la que acoja el nuevo centro de salud. “O Concello ofrece unha parcela que non é deles. Nós non construimos desa forma”, aseguró Vázquez Almuíña, que insistió en que las cargas que pesan sobre el solar, que pertenece a la Autoridad Portuaria, impiden que la Xunta asume este proyecto..
La oposición de la rada a ceder este solar, que actualmente ocupa una asociación de jóvenes empresarios con sede en Pontevedra, pesa a la hora de que Almuíña acepte una actuación que antes de las elecciones se comprometió a estudiar, tal y como le recordó el propio Torrado..
“En 2009 vostedes tiñan un presidente do Porto socialista e unha conselleira socialista. Non sei porque non fixeron entón o centro de saúde”, replicó Almuíña, que aseguró que “nós non temos unha actitude distintos cos concellos dunha ou doutra cor. Pedísmolles a todos o mesmo, unha parcela céntrica e que sexa un referente”.
Un mensaje que, dijo el conselleiro, entendieron bien en el Concello de Caldas, “tamén socialistas”, en contraposición, según el responsable autonómico, con Vilagarcía.
Y es que tras un informe de la Consellería en el que se rechazaba la parcela propuesta por el ejecutivo de Juan Manuel Rey para el nuevo centro de salud, “o alcalde aceptou e agora estamos a punto de pechar un acordo. Probablemente o novo centro de saúde será antes en Caldas que en Vilagarcía”, concluyó Jesús Vázquez Almuíña.
El conselleiro contestó así a las preguntas del socialista Julio Torrado, que se comprometió a llevar a todas las comisiones de Sanidad la propuesta de la Comandancia hasta que se encuentre una solución..
Un retraso “deliberado”
El portavoz de Sanidade del grupo socialista responsabilizó al gobierno autonómico del retraso de las obras para realizar un centro de salud en el solar del Puerto situado frente a la Alameda. Una actitud que Torrado tachó de “deliberada”.
“Vaise facer o centro de saúde na Comandancia. Vostede verá se o quere facer ou non. A pelota está no seu tellado”, advirtió el diputado vilagarciano al conselleiro.
Unas declaraciones que evidencia, todavía más, lo díficil que será que ambas administraciones lleguen a un acuerdo. Lo que deja a Vilagarcía, al menos si nada cambia, en un horizonte de casi cuatro años más sin centro de salud nuevo. Una obra que los socialistas consideran “necesaria e urxente”. Vázquez Almuíña, sin embargo, aseguró que el servicio está “garantizado”. Profesionales, pacientes y vecinos en general todavía tendrán que esperar para dejar San Roque. l






















