
Un incendio en un vehículo estacionado en el barrio de O Piñeiriño alertó ayer a los padres que a esa hora se disponían a dejar a sus pequeños en el centro con el mismo nombre.
Sucedió pasadas las nueve y media de la mañana y fue la rápida intervención de los servicios de emergencias lo que permitió que el fuego se quedase en un conato.
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron los Bomberos de Vilagarcía, la Policía Local, la agrupación de voluntarios de Protección Civil y el Servicio Municipal de Emerxencias.
La labor de los efectivos se vio algo dificultada por la presencia de numerosos coches en el lugar. Y es que en ese momento, muchos padres todavía no habían salido de dejar a sus hijos en el centro educativo.
Tras superar estos obstáculos, los bomberos rompieron la ventanilla del vehículo con un extintor y procedieron a apagar el fuego, que tan solo afectó a la parte delantera del coche
Se trata del segundo suceso de estas características que se produce en un intervalo de apenas cuatro días. Y es que el pasado sábado los servicios de emergencia tuvieron que desplazarse a la Avenida da Marina porque un coche había comenzado a arder.
En aquel caso, el suceso fue pasadas las doce del mediodía, en un momento en el que había muchas personas en la calle porque era día de mercado. Sin embargo, no se produjeron daños de importancia.
De hecho, también en este caso fue por la rápida intervención de los efectivos de emergencia por lo que el fuego solo afectó al cableado del vehículo.






















