
La presidenta del Refugio de Animales de Cambados, Olga Costa, acusó ayer a la Diputación de denegarle la entrada a la perrera de A Armenteira (Meis). Además, denunció que los responsables del centro se negaron a recoger el perro abandonado que le llevó una particular cuando, supuestamente, el servicio de lacería también ofrece la posibilidad de atender estos casos y así lo entienden al revisar su cuadro de precios públicos, donde se indica que son aplicables a todas las personas jurídicas y físicas que soliciten o resulten beneficiadas de la prestación de los mismos.
Costa explicó que acudió hasta el centro provincial, el CAAN, para comprobar si uno de los canes recogidos hasta ahora por el servicio de Tragsa –empezaron el lunes– era el mismo que perdió un vecino hace unos días. “Vive lejos y nos pidió si podíamos ir a verificarlo pero las personas que estaban allí llamaron a la Diputación y le dijeron que no podíamos acceder, alegando que hasta que se celebre una reunión con las protectoras y nos enseñen las instalaciones no podemos entrar”, relató la presidenta.
casa de acogida
La indignación de la cambadesa aumentó, según ella, cuando estando ante el centro se encontraron a una mujer “llorando” porque “llevó un perro que encontró abandonado en una carretera de Barro y le denegaron la entrada”, siempre según Costa. “Intentó la acogida en la protectora de Pontevedra pero está saturada y no podía recogerlo. Vive en un piso, tiene otro can y tampoco podía”, añadió. Ahora intentarán buscarle una casa de acogida porque en las instalaciones de la protectora cambadesa tampoco tienen espacio. Para Costa, estos episodios demuestran que “no hay transparencia” en la gestión de este servicio, que atiende 48 ayuntamientos.




















