
El gobierno local de Ribadumia ha presentado los presupuestos municipales para 2013, cuentas que, prácticamente, ascienden en sus capítulos de gastos e ingresos a la misma cifra que los presentados en 2012, 2,5 millones de euros.
De hecho, y pese a la crisis, las cuentas incluso incrementan en 22.000 euros las cifras del año pasado, aunque la propia alcaldesa, Salomé Peña, definía estos presupuestos como “continuistas”, después de un ajuste a la baja, en 2012, de más de un 4% sobre las cuentas de 2011.
Los presupuestos de este año serán debatidos en un Pleno el próximo jueves. De entrada, destaca especialmente el capítulo de inversiones, donde Ribadumia reserva 365.482 euros, una partida destacada a la vista de lo que están haciendo algunos concellos vecinos de O Salnés, que reducen prácticamente a cero el capital para obras propias (caso de A Illa) o a valores sensiblemente inferiores (Vilanova destina 103.000 euros).
Así pues, en Ribadumia se incluyen obras como la continuación y mejoras a la red de saneamiento y la de abastecimiento. También la adquisición de nuevo mobiliario urbano, ensanche de varias calles, como las que acceden a las iglesias de Lois y Barrantes y la que da salida a la pista de la parcelaria desde Picoña a Seara.
También se aumentará el número de puntos de luz en las carreteras, en lugares propuestos por demandas vecinales; se obrará en varios lugares y edificios para favorecer el acceso de personas con movilidad reducida, se acondicionarán parques infantiles, pabellones deportivos, colegios, se construirán aceras en Sisán y se acometerá uno de los trabajos de mayor envergadura, la creación del nuevo puente de Portela, ya que el antiguo tiene serias deficiencias estructurales y está cerrado al tráfico.
Otras medidas contempladas en estos presupuestos son la congelación de tasas e impuestos y priorizar las inversiones en servicios sociales, cultura y deporte, “que van ser as partidas máis importantes”, según el avance del ejecutivo.




















