
Era previsible una avalancha de alegaciones al Plan Xeral de Caldas en la última semana de exposición pública y las predicciones no fallaron. Si el pasado sábado eran menos de doscientas las reclamaciones que se habían registrado en el Concello, ayer sobre las dos de la tarde la cifra ya había aumentado hasta las 511. Y todavía serán más, ya que se espera que vecinos y partidos políticos continúen presentando sus alegaciones a lo largo de esta mañana. Entre las 10 y las 12 horas permanecerá abierto el registro municipal en el último día para reclamar contra el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM). Entre las formaciones políticas que anunciaron alegaciones al documento urbanístico se encuentran PP e ICdR, que ya en el Pleno de aprobación inicial del plan habían alertado de “graves erros”. Entre ellos, la falta de actualización de la cartografía, que provoca que viviendas construidas legalmente y con licencia se queden fuera de ordenación por no aparecer en los planos. Independentes de Caldas avisó, hace apenas unos días, que si estos fallos no se corrigen a través de las alegaciones, su concejal, Fernando Pérez, votará en contra de la aprobación definitiva del PXOM, que recaerá de nuevo sobre el Pleno.
Quienes ya votaron en contra del Plan Xeral en la aprobación inicial fueron los concejales del PP, precisamente debido a estos “erros” que fueron reconocidos incluso por el alcalde, Juan Manuel Rey. Para el PP, las deficiencias del PXOM podrían acarrear “graves prexuízos” para los vecinos afectados, de ahí que en las últimas semanas representantes del Partido Popular emprendieran una campaña informativa, organizando charlas con los vecinos de distintas zonas del término municipal.
Este es el primer Plan Xeral de Caldas, que se rige actualmente por unas Normas Subsidiarias que datan de 1995. Para el alcalde, el PXOM (cuya redacción se prolongó durante diez años) es el “documento máis importante da historia do municipio” y, aún reconociendo errores que, a su juicio, son subsanables, considera que favorecerá el desarrollo industrial y urbanístico del municipio. Según sus cálculos, permitirá regularizar una media de 25 edificaciones por parroquia.




















