
Los tropiezos de los equipos que lideran la clasificación están dando vida a los que como el Arosa y el Ribadumia tienen mucho terreno perdido, pero no todo. El empate ante el Portonovo parecía un pésimo resultado que dejaba al Arosa demasiado lejos de las dos primeras y sin opciones de pelear por el ascenso, pero el empate del Areas, la derrota del Sanxenxo y el también empate del Barco ha limado las consecuencias de ese resultado en el derbi saliniense y hacen que el Arosa mantenga opciones, aunque cada vez menos.
Óscar Guimeráns, uno de los futbolistas con más experiencia y conocimiento de la categoría, reconoce que “está muy difícil porque nosotros no podemos fallar y es necesario que lo hagan los que que están por arriba”, aunque envía un mensaje de cierto optimismo a los aficionados, muchos de los cuales ya han perdido toda esperanza: “Todavía estamos con opciones porque queda mucha liga, pero está claro que no podemos fallar, tenemos que hacer una segunda vuelta perfecta”. Al centrocampista pontevedrés le supo a poco el punto cosechado el domingo, sobre todo “porque dimos buena imagen”, pero cree que pese a no haber ganado siguen teniendo posibilidades y señala que las mismas quedarán definidas en los próximos cinco partidos “en los que vamos a definir si en el tramo final de liga vamos a estar peleando por algo o simplemente nos quedaremos en una zona de nadie, que es lo peor que puede pasar”.
el céltiga de 2011, un espejo
Óscar Guimeráns se remonta un par de temporadas para encontrar un espejo en el que mirarse. El Céltiga de aquella temporada lo pasó realmente mal, con cambios de entrenadores, hasta que llegó Manolo Núñez al banquillo. A partir de ahí fueron 14 jornadas y 1 sola derrota, la de Porriño. Era mucho el terreno perdido que tenían los isleños, más que el actual del Arosa y poco le faltó a aquel Céltiga para alcanzar el ascenso, y no lo hizo porque en aquella liga tanto el Lalín como el Sanxenxo fueron muy fiables, nada que ver con el comportamiento de los líderes de este año. “Si somos capaces de hacer una segunda vuelta casi perfecta seguro que vamos a tener opciones, pero está claro que no hay margen de error”.






















