
Dos sentencias de alcance en el conflicto laboral en la Residencia Valle-Inclán. La CIG daba a conocer ayer que el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Pontevedra ha ordenado abrir la fase de liquidación de Viajes Silgar, empresa del geriátrico, declarándola disuelta, nombrando administrador concursal y apartando a los empresarios de la gestión de la firma.
A este fallo se llegó tras la denuncia que interpuso el organismo tributario ORAL de la Diputación, como acreedora de esta empresa que no habría cobrado en tiempo. En 2011, Viajes Silgar aprobó un convenio concursal en el que comprometía plazos para pagar a todos sus acreedores. La Diputación figuraba como uno de ellos, pero vencido el lapso marcado, todavía está pendiente de cobro. Por ello, decidió dar un paso adelante y reclamar la deuda en el juzgado.
La jueza estimó sus peticiones y la empresa ni siquiera contestó a la demanda, siendo declarada por ello en “rebeldía procesal”.
Con este fallo, automáticamente se da por rescindido aquel convenio concursal, no solo en lo tocante a lo adeudado con la Diputación, sino en su totalidad, con todos los acreedores, por lo que la empresa vuelve a enfrentarse a un momento crítico, en el que deberá responder por sus obligaciones, por ejemplo, echando mano a su patrimonio, entre el que figuran las instalaciones.
Está abierto, además, un plazo de quince días para que el administrador concursal valore si la empresa es o no viable. En caso negativo, se procedería a ejecutar su extinción definitiva.
Contra el fallo cabe recurso, aunque este no paralizaría el proceso.
La segunda sentencia, la primera por los despidos, acaba de dar la razón al trabajador afectado, declarando el proceso como improcedente y obligando a la empresa al pago de la correspondiente indemnización y mensualidades atrasadas
Desde CIG, Xoán Xosé Bouzas explicaba ayer que la situación a partir de ahora será complicada, un “choque de intereses”, ya que el administrador concursal tomará las riendas de Viajes Silgar, propietaria del complejo y receptora de los fondos públicos de la Xunta para las plazas concertadas del geriátrico, aunque esta firma fue vaciada de trabajadores en los últimos meses.
Los actuales empleados trabajan para Nurtime que, aunque vinculada al mismo entorno de empresarios, es una sociedad diferente.
Por ello, será determinante lo que ahora decida la Xunta sobre el concierto público: Podría rescindirlo, traspasarlo de Viajes Silgar a Nurtime o bien buscar a otra empresa del sector que se haga cargo de estas plazas.
En todo caso, los sindicatos insisten en que el objetivo es que la residencia se quede en Vilanova de Arousa con sus plazas y puestos de trabajo, readmitiendo a los 39 despedidos.






















