
El alcalde de Caldas, Juan Manuel Rey, mantuvo ayer un encuentro con el nuevo responsable de la Unidad de Carreteras del Estado en Pontevedra para plantear diversos proyectos y necesidades relacionadas con los dos viales nacionales que atraviesan la villa. Lo más urgente, la mejora de las aceras del Puente de la Herrería, cuyas losas presentan un estado “irregular” y desnivelado que genera problemas a los peatones, sobre todo “a la gente mayor”, con riesgo de caídas. También reiteró la necesidad de repintar varios pasos de peatones, entre ellos el ubicado en las inmediaciones del colegio San Fermín, en la calle Juan Fuentes, así como otro que cruza la N-550 en la zona de San Roque. Rey confía en que ambas actuaciones se acometan sin mucha dilación al considerarlas “prioritarias”.
El regidor aprovechó su visita a Carreteras para sondear la posibilidad de ampliar las aceras en dos de los accesos a la villa. En la calle Juan Fuentes propone ensanchar la zona peatonal entre el cruce con As Silgadas y la intersección con Fermín García. Además, planteó la posibilidad de ejecutar una senda hasta As Corticeiras o el tanatorio, bien sea solo por un margen de la N-640 o por los dos. También en materia de aceras, el primer edil solicitó el ensanche de las existentes en San Roque, en un tramo desde la capilla en dirección a Santiago.
Otra de las reclamaciones que Rey trasladó al responsable de Carreteras fue el embellecimiento de las entradas al casco urbano caldense, con la plantación de árboles en distintos puntos de las carreteras nacionales y la adecuación de las isletas y zonas verdes existentes en el enlace de la Variante Este en Bemil. Finalmente, El alcalde volvió a solicitar permiso para ejecutar un corte en el cruce entre Juan Fuentes y Dolores Mosquera para solventar problemas con el alcantarillado. Fomento no parece proclive a esta opción, instando al Concello a que utilice un topo, pero “eso nos encarecería” mucho la obra, advierte Juan Manuel Rey.




















