
Sorprendidos se quedaron en el Concello de Catoira al comprobar la enorme demanda de plazas para el curso de apicultura que se celebró este fin de semana. Más de cuarenta personas asistieron a las dos sesiones de la acción formativa sobre cría de abejas y producción de miel y es que “moita xente está vendo na apicultura unha alternativa á crise”, confirma Ester Ordoñez Dios, veterinaria de la Agrupación Apícola de Galicia, una de las encargadas de impartir el curso. “É unha forma moi boa de emprender” en estos momentos en los que encontrar un trabajo es misión casi imposible. Se puede apostar por la apicultura tanto a nivel profesional —serían necesarias unas 500 colmenas— como para diversificar la actividad, “como un complemento da renda”.
Este, además, es un buen momento para emprender de la mano de la apicultura ya que en el sector “fai falta unha renovación xeracional, xente nova”, apunta Ester Ordóñez. A esto se añade que “hai moita demanda” de miel gallega, que “é totalmente distinta ao resto de meles” de España, tanto por su sabor como, en algunos casos, por el color. En el Salón Gourmet de Madrid, en el que estuvo presente el Consello Regulador para promocionar el producto tanto a nivel nacional como internacional, “algunhas persoas dicían que iso non era mel. A xente, en canto a proba, queda namorada dela”. Acercar el producto a la restauración ya la hostelería —su versatilidad es enorme— es una de las apuestas del Consello Regulador.
Desde lugares como Alemania, Francia, Estados Unidos o los países árabes llegan pedidos de miel de Galicia. “Ás veces incluso hai máis demanda que mel”, de hecho las envasadoras han aumentado las ventas entre un 5 y un 8% en el último año. Por eso, Ester Ordóñez no deja de animar a cualquiera a conocer la apicultura. “É unha gandeiría que engancha” y las abejas, “uns animais cos que sempre se aprende. A primeira vez que as observei asemelláronseme a un gato: cando as miras, acicalanse e limpanse”. La veterinaria apunta, igualmente, los beneficios medioambientales de la apicultura como un otro de los argumentos a su favor.
En el curso desarrollado en el aula CeMIT de Catoira participaron tanto apicultores profesionales como personas cuyo interés por la cría de abejas es todavía incipiente. A los primeros se les insistió en la necesidad de estar continuamente formados e informados, ya que con frencuencia se introducen diferentes técnicas o manejos, nuevos aparejos y tratamientos para enfermedades como la varroasis, producida por el ácaro varroa. La acción formativa tuvo también su parte práctica. Los inscritos se acercaron hasta una colmena para explicarles in situ el manejo y aplicar en ella la teoría aprendida antes.




















