
Decían escolares de entre cinco y doce años de Cambados, Ribadumia y Meis que había igualdad en el reparto de las tareas domésticas porque “papá lava el coche y tira la basura”, mientras mamá hacía todo lo demás. Pero bastó un taller desarrollado por el Centro de Información á Muller (CIM) comarcal para que la percepción de esa supuesta igualdad de roles que veían en sus casas más de un millar de escolares de la comarca se desplomase, para que tan solo 232 niños, tras saber con exactitud qué significa “igualdad”, siguiesen manteniendo que en su casa sí se practicaba.
Los datos parten de un estudio que realiza el mismo CIM en colegios de Primaria de los tres municipios que tienen mancomunado este centro y que ayer se presentaron por la responsable Mónica Novas, en presencia de las autoridades locales y de la Mancomunidade.
Novas explicaba que los propios niños asumen como normal lo que ven en su casa, pero el simple debate con sus compañeros y compañeras de clase les abre los ojos a que otra realidad es posible, por ejemplo, a la hora de fijar quiénes deben recoger y poner la mesa, cargar una lavadora o el lavavajillas, “labores que no llevan más de tres minutos” por más que los propios niños, muchas veces, excusen de ellas a los papás o mamás que trabajan fuera de casa, “porque no les queda tiempo”. Y casi siempre excusan a los papás, independientemente de la cuestión laboral.
El CIM tuvo en cuenta, no obstante, este factor de peso para el estudio: Aislar cuál de los progenitores trabaja fuera del hogar. Aún controlando adecuadamente este parámetro, los niños de Cambados, Meis y Ribadumia contestaron que, con notoria diferencia, la casa la lleva mamá. Solo una porción menor contestó “papá” o “los dos”. Cambados es, con todo, donde la diferencia discriminatoria de género es, aunque no poca, menor, quedando “en la media de Galicia”. Meis y Ribadumia lo llevan peor, confirmando la tendencia de que los estereotipos de género sobresalen especialmente cuanto más al rural se mira, explicaban ayer.
El resultado es similar al preguntar a los alumnos por quién echa más manos en casa, si el hermano o la hermana: Ganan ellas por goleada (70% de niñas frente a 30% de niños). Es más, en Meis, a la vista de estos datos, trabajan más en casa las hijas que los propios padres, varones.
Una vez analizada la situación, indicaba José Ramón Guinarte, gerente de la Mancomunidad, se diseñarán acciones para intentar corregir estos comportamientos y analizar nuevamente la muestra, en busca de cambios.
El presidente, Gonzalo Durán, rompió otras dos lanzas cuando se habla de mejoras en el funcionamiento del hogar: Citó la necesidad de prestar debida atención a los ancianos y la de que, en general, los padres cedan a sus hijos más responsabilidades en las tareas en casa: “Lo que creo es que los hijos ayudan poco y hay que inculcar el deber del trabajo”, valoró.






















