
Tras las elecciones sindicales en Carsa y la renovación del comité de empresa, en el que la CIG sustituye a CCOO como sindicato hegemónico, la patronal y los representantes de los trabajadores volverán a sentarse a la mesa con un objetivo: Negociar el Expediente de Regulación de Empleo que está sobre la mesa.
La CIG solicita ahora que se le entregue toda la documentación pero fuentes de la empresa aseguran que ya fue remitida al comité saliente. De hecho, inciden en que la negociación comenzó con los anteriores delegados sindicales y que se sometió a asamblea, que decidió que se paralizase el diálogo sobre el ERTE a la espera de los resultados de los comicios que se celebraron en diciembre.
La empresa ya convocó al comité para una reunión que se celebrará el próximo viernes y en la que se anunciarán novedades que afectan a la plantilla.
El encuentro servirá también a modo de presentación de los nuevos delegados sindicales. La plantilla se encuentra muy preocupada ante la amenaza de verse otra vez abocada a perder paro. Y es que no es la primera vez que la dirección de Carsa aplica un ERTE. En anteriores ocasiones, el proceso vino motivado por la situación económica de la firma ante la bajada en picado de las ventas en la automoción, lo que llevó a la aplicación de consecutivos expedientes de regulación de empleo. Motivos diferentes a los que se esgrimen ahora desde la dirección, que en 2014 inyectó casi medio millón de euros en la firma de Bamio.




















