
El Carnaval llegó a su fin en Cambados tras cinco días de celebraciones y de la mano de un personaje de rabiosa actualidad: el pequeño Nicolás. La peculiar sardina cambadesa ardió en la playa de San Tomé tras las exequias fúnebres y una parafernalia de las mejores de la comarca de O Salnés.
El “defuntiño” llegó a la Praza do Concello sobre las seis de la tarde en una carroza en la que no faltaba detalle alguno de sus andanzas. En ella estaba rodeado de recuerdos de su hipotético paso por Gran Hermano Vip, su participación en la película “Atrápame si puedes” o su vinculación con el escándalo Watergate, entre otros. También había fotografías suyas con famosos como con el Joker, el eterno rival del superhéroe Batman. En definitiva, el pequeño Nicolás cambadés ha estado en todos los “saraos”.
Como toda estrella mediática tuvo sus fans, que no perdieron la ocasión de sacarse una fotografía con su imagen. Y es que la organización pensó en todo y montó un “photocall” como los que pueden verse en muchos parques de atracciones y donde solo era necesario introducir la cabeza en el hueco del panel para ir del brazo del joven madrileño, que tantos disgustos está dando a algunas instituciones.
La jornada estuvo animada por la música de la charanga Os Rouba Bicos, pero también hubo momentos de forzada tristeza cuando el sacerdote dio lectura al sermón en memoria del finado. Como en años anteriores, el técnico municipal José Vaamonde dio buena cuenta de sus dotes como actor y desparpajo sobre el escenario interpretando ese papel.
La fiesta poco duró porque los más tristes por la pérdida de este Nicolás de cuerpo escamado no tardaron mucho en emitir lamentos y quejidos en alta voz. Tampoco duraron mucho los postres que elaboraron las socias de la Asociación de Amas de Casa “Albariño” de la localidad y que repartieron gratuitamente.
En cuanto al público, fue, como suele suceder, una cita concurrida a pesar de que es un día laborable y muchos deben trabajar en horario de tarde.






















