Tres sentencias echan por tierra la demanda que paraliza la urbanización de Veiga de Lamas

Más de siete años llevan cuarenta familias esperando por ver lista la urbanización de lujo que compraron en su día y por la que pagan en el catastro como una de las zonas más caras de Vilagarcía de Arousa. Un largo periodo de tiempo en el que la respuesta de la administración pública no ha sido la esperada, sobre todo en los últimos cuatro años.
El conflicto reside en las pretensiones de un particular en torno a unos terrenos sobre los que debería discurrir la calle Ibérica, nombre que recibe el vial sin terminar de la urbanización Veiga de Lamas.
La promotora que construyó los edificios cedió la titularidad de la parcela en cuestión al Concello de Vilagarcía, que desde 2008 es el propietario de unos terrenos en los que existen hoyos de varios metros de profundidad pese a estar a escasa distancia de un colegio.
Este es el panorama que se encuentran los vecinos al salir de sus casas pero no su único problema.
Y es que mientras no se lleven a cabo las obras de urbanización pendientes, el vial carece de aceras, cuenta con alumbrado público solo en un tramo y carece por completo de canalización de pluviales, por lo que la lluvia entra directamente en el edificio anegando garajes y trasteros, que pese a sus escasos años de vida adolecen de importantes humedades.
El Concello, titular de los terrenos, cuenta con el compromiso de la promotora de realizar las obras pendientes, que no tendrían ningún coste al existir un aval que cubriría el cien por cien de la obra.
Solo un obstáculo impide que se cumpla el sueño de cuarenta familias de Veiga de Lamas: La demanda de unos particulares, que reclaman la propiedad de la parcela y piden a Ravella una indemnización de 80.000 euros para urbanizarla. Sin embargo, tres sentencias fallan en contra de sus pretensiones .
El bipartito PP-IVIL anunció hace más de un año y medio la puesta en marcha de un informe técnico para ver si se podía urbanizar mientras no resolviesen los tribunales pero lo cierto es que ese documento nunca se llegó a solicitar. En cualquier caso el Concello podría hacer la obra y posteriormente indemnizar a los demandantes si en algún momento logran un fallo favorable.






















