
La Interpol detuvo en un hotel de Miraflores (en Lima) al vilaxoanés Víctor Manuel Lemiña Cores, presunto líder de una organización internacional de tráfico de drogas. Estaba en busca y captura desde 2016, cuando fue interceptado frente a la costa de Dakhla un barco con 2,5 toneladas de cocaína.
Los medios peruanos atribuyen a Lemiña Cores el papel de “cabecilla” de una red integrada por clanes gallegos y marroquíes. Sobre el vilaxoanés pesaba una orden de detención internacional emitida por la Oficina Central de Investigación Judicial de Marruecos, en coordinación con la Interpol internacional.
Asimismo, los peruanos atribuyen al vilagarciano un importante papel en la distribución de droga en España, Holanda, Italia y Estados Unidos, entre otros. Su arresto se produjo el 11 de septiembre. Fuentes de la Interpol relataron a Diario Uno que “Lemiña Cores fue seguido desde su salida de Marruegos, en España y a su paso por Brasil hasta llegar a Lima”. A la ciudad peruana habría llegado gracias a su relación con narcos mexicanos, con los que habría coordinado diversos envíos de cocaína.
Preferencias
La operación para desarticular la red internacional que presuntamente lideraba Lemiña fue posible gracias a la coordinación de agentes del Grupo de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado (Greco) de la Comisaría Provincial de Pontevedra con el Udyco de Vigo y el Bureau Central d’Investigation Judiciaire (BCIJI) marroquí. Las investigaciones estuvieron asimismo dirigidas por el entonces fiscal antidroga, Luis Uriarte.
Los investigadores consideran probado que la red internacional de narcotraficantes pretendía introducir 3.000 kilos de cocaína en Europa a través de las Rías Baixas. Los gallegos habrían sido reclutados por Julio César B., presunto responsable de la organización colombiana. El papel de Lemiña sería el de cargar la cocaína en altamar y transportarla en planeadoras hasta las costas pontevedresas. Al parecer, la tripulación habría arrojado parte del alijo al mar cuando se dieron cuenta de la presencia de las fuerzas policiales, que aún así lograron recuperar más de dos toneladas y media de cocaína. En total, en el operativo fueron detenidas 18 personas y a los agentes solo les quedaba por cerrar un “fleco”, Lemiña Cores. Viajó por diversos países, pero la Interpol le seguía la pista hasta su detención, hace cuatro días, en un hotel de Lima. Víctor Lemiña es muy conocido en Vilagarcía. Cuenta ya con un amplio historial por delitos contra la salud pública y regenta varios negocios. En el pasado, estuvo al frente de un local hostelero situado en el casco histórico. A él recurrió el clan de los colombianos tras, según apuntan los investigadores, fracasar las negociaciones con otro conocido narcotraficante arousano. El vilaxoanés se encuentra ahora en una prisión peruana y tendrá que responder ante la justicia. l




















