
Vecinos de Cornazo se presentaron ayer en la ejecución de una sentencia que obligaba a devolver a un residente en la zona de Moscallo cinco centímetros de terreno ocupados por un muro que construyeron los propietarios de la finca de al lado. Y es que consideran que la decisión del juez es “injusta” y lo achacan a una “rabieta” entre vecinos.
Y es que inciden en que el muro lleva construido veinte años sin que hasta el momento hubiese problemas. Creen que la denuncia se debió a “un enfado” entre los vecinos afectados y ahora reclaman que no vuelva a repetirse una situación así.
Con esta intención se presentaron en el acto que se desarrolló a las cinco de la tarde de ayer y en el que estuvo se personó un familiar de los dueños de la vivienda que tuvo que entregar esos cinco centímetros que ocupaba su muro, puesto que los propietarios residen en el extranjero.






















