
No se sabe si por la lluvia o si por la crisis, o tal vez por el libre albedrío de las directrices autonómicas, pero lo cierto es que el primer día oficial de las rebajas de enero supo a poco en Vilagarcía. La estampa de las grandes colas no se registraron en los probadores, mucho menos en las cajas para pagar.
Hubo gente, sí, pero no las grandes aglomeraciones que se dieron en años anteriores, ni siquiera las que se registraron en los días previos a la noche de Reyes ni durante toda la campaña de Navidad.
Con los cambios en la normativa autonómica, que ahora permite que cada establecimiento decida inicio y duración de las rebajas, son muchos los que aprovechan la época del consumismo por excelencia, es decir, las Navidades, para adelantar los descuentos.
Y eso se notó sobre todo este año, o al menos durante la primera jornada de las rebajas de enero. Una cita que fue diferente a las demás, no solo en la menor afluencia de clientes, sino también en los generosos descuentos.
En esto influye también que muchos establecimientos optaran por iniciar sus descuentos en diciembre, por lo que muchos escaparates ya lucen carteles con rebajas de hasta el setenta por ciento.
Los que decidieron respetar la tradición, entre los que se encuentran los del grupo Inditex, las rebajas varían y llegan hasta el cincuenta por ciento en muchos artículos.
Lo que no cambió este año son los gustos de los consumidores, que buscan sobre todo prendas textiles y calzado. Estos son los productos más vendidos durante la campaña de rebajas, además de los tecnológicos.
La llegada de las lluvias, que no parece que tengan pensado abandonar el municipio al menos por el momento, provoca que los chubasqueros sean uno de los artículos más demandado, pero también en el que existe una mayor oferta.
las trampas
Lo que tampoco ha cambiado este año, para desgracia de los consumidores, son la proliferación de “trampas”, sobre todo en los comercios de las grandes firmas. Uno de las trampas típicas de las rebajas, y que también se percibió en Vilagarcía, es la retirada de artículos que hasta hace pocos días se encontraban en el inventario de las tiendas.
Una mala práctica frecuente sobre todo en los establecimientos de tipo textil. Algunas de estas prendas incluso se pueden encontrar entre los artículos de “nueva colección”. Etiquetas con precios sin rebajar “inflados” para que parezca que el descuento es mayor es otra de las trampas que los expertos recomiendan vigilar.






















