
Muy dulce. Así fue el día de ayer en el colegio de las monjas de Castiñeiras con motivo de la conmemoración del 138 aniversario de la creación de la congregación Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón de Jesús, que puso en marcha dicho centro educativo en dicha parroquia riveirense. Fue un día de auténtica fiesta en el que la asociación que lleva el nombre de su fundadora, Madre Isabel Larrañaga, ofreció a los alumnos todo tipo de dulces, en su gran mayoría de elaboración propia, y en la cantidad que deseasen. En la mesa en la que se sirvieron había bizcochos normales y de chocolate, palitos al limón, rosquillas, tartas de manzana y de flanín, orejas y croissants variados. Incluso, una madre llevó una pizza casera gigante que de milagro llegó al punto de distribución, pues los escolares le quitaban de la bandeja los trozos en que la dividió.
A cambio, los niños que quisieron entregaron a la asociación un donativo de un euro. El dinero recaudado lo destina a apadrinar a dos niños que dicha congregación tiene en una escuela de Perú, y a los que aporta un total de 240 euros por cada uno. Además, para alcanzar esa cantidad de dinero, durante el año programa otras actividades, como la mesa de bocadillos -se hace en mayo, coincidiendo con la festividad del Sagrado Corazón de Jesús, para no alterar el ritmo de las clases- y la venta de rifas para una cesta de Navidad. Del mismo modo, la Asociación Madre Isabel Larrañaga (AMIL), tanto en días como ayer -2 de febrero- como el 19 de noviembre le pone un centro de flores a la imagen de la fundadora en la capilla del colegio de Castiñeiras, también apadrina a un pequeño de ese mismo centro gracias a la colaboración de los padres.
La fiesta en este centro educativo fue completa pues por la tarde se celebró el festival del Día de la Paz, con canciones interpretadas por niños y profesores.




















