El director del colegio Bayón resulta herido grave al caer de la bicicleta en el asfalto entre Moldes y A Tomada
El pobrense Vicente Ramón Fernández García, que a finales de mayo cumplió los 49 años y que es conocido por ser el director del colegio Bayón en Riveira, entre otras cosas, resultó herido de gravedad, con policontusiones, como consecuencia de un accidente que tuvo a primer a hora de la mañana de ayer cuando practicaba una de sus grandes aficiones: el ciclismo. Según informaciones a las que ha tenido acceso este periódico, este hombre bajaba desde el lugar de Moldes hacia A Tomada por la AC-302 cuando, al llegar al kilómetro 3,300 y por razones que se desconocen, perdió el control de su bicicleta y se cayó sobre el asfalto, se deslizó bastantes metros y fue a parar sobre el carril, donde poco después era visible una mancha de sangre en el asfalto.
Como consecuencia de ello, sufrió lesiones en la cadera, la clavícula y varias costillas, que podrían llevar aparejadas diversas fracturas, policontusiones varias en brazos, manos y piernas, e incluso presentaba algún coágulo en la cabeza, entre un ojo y la sien. De hecho, esto último, parece que está siendo la causa de que se retrase una posible intervención quirúrgica.
Un camionero que circulaba por la carretera de titularidad autonómica AC-302, entre A Pobra y Oleiros, y que conoció a la víctima, fue el primero en auxiliar al bravo ciclista, al que encontró en estado inconsciente, en el que permaneció varios minutos. En torno a las nueve y cinco de la mañana solicitó los servicios de una ambulancia al 061, desde donde se dio traslado del suceso al 112 Galicia para movilizar los medios necesarios, como fueron Protección Civil de A Pobra, que curiosamente estaba cerca del lugar, y a la Guardia Civil de Tráfico. También acudieron algunos familiares de la víctima.
Vicente Fernández empezó a reaccionar e incluso tuvo intención de sacarse el casco que le protegía la cabeza. De hecho, se indicó que ese elemento protector, que llegó a romper por algún sitio debido al impacto, evitó que los daños cerebrales fueran mayores. El ciclista llegó a manifestar a los presentes que estaba bien y que quería irse para su casa, pese a las múltiples lesiones y heridas que presentaba. Sin embargo, no le dejaron. Cuando llegó la ambulancia, el personal que la integraba le proporcionó los primeros auxilios y lo inmovilizó para evitar causarle más daños, y se procedió a su evacuación al Hospital do Barbanza. En el complejo asistencial de Oleiros comprobaron la gravedad de las lesiones que presentaba y en tono a las dos de la tarde se inició su traslado al Complejo Hospitalario Universitario de Santiago, en donde ingresó en la UCI, donde al cierre de esta edición permanecía en observación.






















