
Unos 6.000 euros es la cantidad aproximada que dejará de ingresar el Concello de Caldas por la moratoria concedida a los comerciantes y hosteleros en la subida de la tasa de la basura. El incremento fiscal, que sí se aplicará para los vecinos (un 5% en el casco urbano y el 35% en el rural) y grandes empresas, no repercutirá sobre estos dos sectores, confirmó ayer Juan Manuel Rey, que en las últimas semanas mantuvo varias reuniones con directivos y el gerente de la asociación de comerciantes (CCA) con el objetivo de alcanzar un acuerdo. Este colectivo fue uno de los más beligerantes contra la intención del gobierno local de subir la tasa de recogida de la basura, un aumento que llegaría hasta el 44% para algún tipo de hoteles. CCA presentó incluso alegaciones y llegó a acusar al Ejecutivo de poner “la puntilla” al comercio local, uno de los sectores más afectados por la crisis económica.
Ayer, en la reunión de la Comisión de Facenda, se informó de la modificación de la propuesta inicial para subir esta tasa, incluyendo la moratoria de un año (este 2013) para los comerciantes y hosteleros. Por comercio se entenderá, aclaró Rey, cualquier establecimiento “que tenga venta al público”, excluyendo a las grandes empresas. El alcalde se muestra incluso dispuesto a ampliar la moratoria hasta finales de 2014 en caso de que la situación económica no mejore durante el próximo año. “Se trata de una medida de apoyo al comecio local”, subrayó el primer edil de Caldas. “Aplicamos esta moratoria porque los comerciantes —que en su gran mayoría residen en Caldas— se veían doblemente afectados por la subida de la tasa de la basura: como vecinos y como propietarios de un local”, añade Juan Manuel Rey.






















