
No hay mejor ejemplo del legado dejado por el isleño Juan Jesús Diz Besada que la actual imagen del Parque Natural de Carreirón. Con él al frente de la comunidad de montes se cerró este espacio natural para su protección. Sin embargo, para que las generación futuras no olviden su nombre y tomen ejemplo, el Concello, sus compañeros y su familia destaparon ayer un monolito en su memoria, en recuerdo de un “loitador incansable en prol dos nosos montes e espacios naturais”.
El acto reunió a unas 200 personas y no sobró emotividad. Su hijo Iago fue el encargado de descubrir la placa del hombre cuya directiva consiguió cerrar Carreirón al paso de vehículos a motor para garantizar la preservación de su ecosistema y ganarle a Costas del Estado la titularidad de la Lagoa de Braña da Veiga. En su cuenta de haberes también están la recuperación de zonas de monte del entorno de Area da Secada con reforestaciones y otros trabajos que los vecinos disfrutan hoy.
Con O Bao no pudo ser. A pesar del empeño de ver reconocida la titularidad ante los tribunales, no pudo ser. Pero esto nunca empañó la estima que le profesaban sus convecinos y compañeros muchos de los cuales se reunieron ayer, casi un año después de su repentino fallecimiento víctima de un cáncer con 61 años de edad de los cuales, 20 le dedicó a la presidencia de la comunidad de montes, sin olvidar su participación en otras entidades sociales del municipio, como la asociación Dorna.
La concejala Lola Folgar le dedicó unos versos inspirados por el poeta Lorca y el alcalde, Carlos Iglesias, explicó que con este gesto, “o nome de Juan Jesús Diz Besada quedará para sempre ligado aos espacios naturais da Illa”. Después sonó la marcha del Antigo Reino de Galicia y sonaron los aplausos. l






















