
Por unanimidad y sin sorpresas, como parecía tras los encuentros marcados por la hoja de la ruta iniciada con el recuento en las urnas que arrebató la mayoría absoluta al PP de Ribadumia, las restantes fuerzas políticas dieron ayer un nuevo paso, definitivo salvo sorpresa, para formar un ejecutivo apoyado en tres partidos y decantar la Alcaldía hacia un cambio de gobierno.
La asamblea de Somos Ribadumia y la ejecutiva del PSOE, reunidas anoche, daban su respectivo respaldo, con la totalidad de los votos en ambos casos, para apoyar ese vuelco político.
Todo apunta ya a que este se traducirá en el apoyo de sus concejales electos, Enrique Oubiña y José Ramón González, a la investidura como regidor del alcaldable de Independientes por Ribadumia, David José Castro Mougán, que sería así, desde el próximo fin de semana, nuevo alcalde de la localidad.
Para ello, quedan por delante las tres rúbricas al documento que recoge los compromisos asumidos por el triunvirato. El texto fue fruto de las aportaciones de los tres grupos y será ratificado ante notario antes de la sesión de investidura del sábado. Aunque al cierre de esta edición no había fecha aún determinada a la espera de las necesarias comunicaciones entre los tres partidos, el acto notarial podría celebrarse ya este mismo jueves o, a más tardar, el viernes.
Tras la firma, el compromiso trasladado ayer desde Somos es convocar a los medios para llevar ante la opinión pública una explicación detallada del contenido de ese documento.
Según indicaban tanto Somos como el PSOE, el texto recoge propuestas de los tres grupos y plasma los requisitos de un código ético, un programa de mínimos y el reparto de las funciones en las nuevas áreas municipales. Desde el PSOE adelantaron además, a falta de la explicación detallada, que en ese reparto de funciones entrarán los tres grupos políticos, no limitándose el pacto a un simple apoyo a la investidura. Con ello, se intenta garantizar “un goberno en estabilidade, que é o que todos queremos”, valoraba ayer el líder socialista, José Ramón González.
Ambos grupos expusieron anoche a sus órganos los puntos de esa propuesta de acuerdo, antes de la votación. Frente a las voces críticas que hablaban estos días de una división interna por el sentido del voto en Somos Ribadumia, Oubiña manifestaba ayer que, lejos de ello, una vez explicados los puntos, ninguno de los presentes mostró oposición al proyecto de pacto, lo que se constató en la unanimidad de la decisión.
Tampoco hubo fisuras en el PSOE: La ejecutiva escucho, votó y apoyó al completo el preacuerdo de los tres grupos para favorecer el cambio político en la villa, tras los históricos resultados del pasado 24-M.




















