
Todavía no se ha digerido del todo en A Pobra la aparición de pintadas “pseudosatánicas” en varios puntos de la carretera de subida desde Moldes hacia A Curota, con una especial afección en el busto de Valle Inclán en el mirador de A Curotiña, y en la localidad siguen apareciendo nuevos graffitis. Tal es así que algunos vecinos apuntan que resulta difícil encontrar un lugar en el que no haya alguno de ellos y que se suman a los que se vienen detectando desde que comenzó el presente año. Rara es la zona en donde las pintadas no suscitan el malestar de los residentes, que aseguran que tienen que soportar la mala imagen, especialmente de suciedad, que ofrecen las paredes de sus edificios. En este sentido, demandan que se actúa para evitar esta situación y que el problema se agudice.
Una de las últimas pintadas que han aparecido es, nuevamente, en la pared exterior de color naranja de un almacén de una cadena de autoservicio a mayoristas en A Devesa. En ese lugar aparecieron n enero pasado las marcas del enigmático “Rine”, que también invadieron otros muros, puertas y ventanas de diferentes edificios de la localidad pobrense, e incluso en Riveira. En esta ocasión, y a diferencia del citado, la palabra dibujada parece querer decir “Ueko”. Además el relieve con que aparece pintado con espray presenta varias gamas de colores, es más artística y aparece firmado con el mismo nombre.
Otro lugar en donde apareció una pintada es en la fachada exterior de la iglesia de O Castelo, aunque en este caso el contenido era bien distinto, pues se insulta a una mujer. En el Concello ya tienen conocimiento de ello y dieron orden para eliminarla por afectar al patrimonio cultural.




















