RIVEIRA- Ponen en marcha un microvivero de empresas que desarrolla proyectos de índole internacional

La crisis está provocando que muchos empresarios se las vean y deseen para mantener abiertos sus negocios. De hecho, algunos han decidido cerrar y los que aún los mantienen abiertos lo hacen con la esperanza de que la situación remonte lo más pronto posible, pese a que reconocen que están asumiendo pérdidas. Otros decidieron ingeniárselas para mantener su actividad y pusieron en marcha un microvivero de empresas con el fin de repartir los costes que suponen el alquiler de un inmueble y las diferentes conexiones, sobre todo las de luz, teléfono y ADSL, los servidores y el mobiliario, entre otras. Es el caso de Gustavo Llovo y su empresa PHR Software, el autónomo Jorge Parada y la asociación Birus, que comparten un tercer piso en Rosalía de Castro, después de trasladarse de un inmueble en Alcalá Galiano.
Llovo indicó que pese a las necesidades que existen actualmente dentro del mercado laboral las administraciones no apuesten por este tipo de iniciativas para ayudar a los emprendedores a desarrollar sus propuestas. Precisó que en su caso concreto, el microvivero de empresas está relacionado con el mundo de la informática y tienen capacidad para que se sumen otras dos personas con sus propias ideas de negocio, pero puede trasladarse a otros sectores. “En Riveira hay grandes ideas y un microvivero ayuda a desarrollarlas”, puntualizó Llovo.
Tanto en Llovo como Parada son dos buenos ejemplos de que la informática no sólo consiste en crear páginas web y arreglar o montar ordenadores, sino que también desarrollan proyectos internacionales. Aunque trabajan con tecnologías distintas y sus puntos de vista son diferentes, en ocasiones son compatibles y aprovechan esas sinergias, intercambiando conocimientos y contribuyendo a resolver dudas cuando alguno se atasca. Ambos comparten la opinión de que la informática española está bien vista en el extranjero por lo bien preparada que está la gente.
MONBÚS
Jorge Parada, de 30 años, es estudiante de informática y pese a su edad ya trabajó para El Corte Inglés, Apple, un campamento de inmersión de inglés de Vaughan (A Coruña) y PC Box (Santiago). Desde una asociación de alumnos, Freaks Party, organiza lan partys y eventos, como conferencias sobre programación informática. Trabaja en un proyecto para Monbús, del que es su único desarrollador para Android, en el diseño de un software interno para que sus conductores lleven un control de lo que hacen desde un teléfono móvil asignado a cada uno. Empezó a hacerlo en enero pasado desde su casa a modo de teletrabajo, pero decidió dar el paso de subirse a la propuesta de Gustavo Llovo. Su labor se extenderá en los próximos cinco años.
Parada colabora con la Universidade de A Coruña en programas a medida y, aunque está físicamente en Riveira, trabaja en un ordenador del área de investigación, y desarrolla videojuegos para Android junto con Santiago Esteban Lustres, al que considera un gran dibujante. A la vez diseña un sistema de camarero virtual, Vipwater, a través del teléfono móvil que permite que los clientes hagan un pedido con sólo pulsar un botón, siempre y cuando el establecimiento tenga la aplicación. Espera tenerlo listo para antes de que comience la temporada estival, para lo que ya tiene un par de clientes interesados en A Coruña, un restaurante de Nueva York y una cadena hotelera.
Por su parte, Gustavo Llovo tiene 42 años y de los que los últimos diez los dedica a su empresa PHR Software, en la que desarrolla sistemas de trazabilidad, y ya ha obtenido algún reconocimiento como en 2004 que obtuvo el primer Premio de Innovación Tecnológica de la Feria Internacional de Silleda. Coincidiendo con la crisis de las vacas locas, en 2001 empezó a trabajar en el primer software que integraba la gestión y la trazabilidad en un mismo sistema para el sector cárnico. Mantiene contactos con Uruguay y Brasil para un sistema de marca de calidad de productos cárnicos del país carioca, y que serían exportables para todo el continente americano.
En cuanto a la asociación Birus, cabe señalar que se encuentra en fase de constitución, y será la que lleve el peso de la organización de la lan party que está previsto que se celebre coincidiendo con el puente de Todos los Santos, entre los días 31 de octubre y 3 de noviembre.






















