
Las obras de mejora del asfaltado en el tramo de carretera frente al paseo marítimo de Vilanova mantienen dividido al Concello y a la entidad promotora de la actuación, Portos de Galicia. El motivo: La diferente opinión sobre la conveniencia de instalar tres badenes en el tramo.
El presidente del ente público, José Juan Durán, visitó ayer la zona donde se obra, entre el parque de O Cabo y la llamada curva de Santos, frente a la Cofradía.
Su administración invertirá un total de 30.000 euros en mejorar el pavimento y la instalación de estos resaltos junto a los pasos de peatones existentes, además de renovar la señalización horizontal. Desde Portos indican que con esta actuación pretenden reforzar la seguridad vial, “nunha estrada moi transitada por vehículos pesados, en especial camións de transporte de mexillón que circulan a diario cara o porto”.
Sin embargo, el alcalde, Gonzalo Durán, valoraba también ayer la intención de instalar estos resaltos como “un error”, a pesar de no tener “más información” de las obras que la que observan los propios vecinos, afirmó.
“Creemos que hay motivos para la preocupación”, porque considera que estos badenes pueden suponer un problema, justamente, “para los camiones que transportan mejillón”, que “pueden perder parte de la carga” al pasar sobre estos elementos.
Es más, adelantó que valorarán pedir a Portos la reversión en favor del Concello de estos y otros terrenos en el centro donde existen parques públicos, para poder gestionarlos a nivel municipal. “Se da el absurdo de que tenemos que pagar tasas y pedir permiso por su uso cuando somos nosotros, aunque no nos corresponde, los que los mantenemos”.




















