Un vecino de Boiro, cuya identidad responde a las iniciales J.G.L., de 18 años, fue detenido en la madrugada del sábado, en una actuación conjunta desarrollada por la Policía Local y la Guardia Civil, bajo la acusación de un delito contra el orden público durante la celebración de las fiestas patronales de San Vicente de Cespón. Los hechos que motivaron su arresto se registraron en torno a las cuatro menos cuarto de esa noche, momento en que las fuerzas de seguridad recibieron un aviso de que en ese lugar había una persona enloquecida que quería pegarse con todos cuantos se encontraba en su camino.
Cuando llegaron los agentes se encontraron a ese individuo sin camiseta y bastante ensangrentado y que, según algunos testigos, le había pegado a su novia y a otro individuo. J.G.L. se dirigía a los policías y guardias mostrándoles las muñecas para que lo detuvieran. Debido a que no conseguía su propósito, agarró con las manos un vaso de cristal y lo estampó contra su nuca, causándose algunos cortes, pero tampoco lo arrestaron por entender que se trataba de una autolesión.
Como no le hicieron demasiado caso, y debido a que seguía empezado en que se lo llevaran preso, fue entonces cuando se decidió a golpear un puesto de venta de churros. Según fuentes policiales, en ese momento fue cuando procedieron a esposarlo, para lo cual tuvieron que reducirlo pues, pese a sus intenciones, llegó a oponer resistencia. Fue trasladado al cuartel del instituto armado, en donde permanece en sus calabozos, a la espera de que sea puesto a disposición judicial.






















