
La llegada de Clece a la gestión del Centro de Día de Sanxenxo implicó la desaparición de algunos servicios, como la recepción, y la consiguiente amortización de puestos de trabajo. Entre los despidos efectuados por la nueva adjudicataria en octubre de 2012 estaba el de la delegada sindical de la CIG, que denunció a la empresa toda vez que ésta contrató a otras personas para realizar tareas que podrían desempeñar los despedidos.
En su caso concreto, adujo también que Clece vulneró el Estatuto de los Trabajadores al no haber transcurrido 9 meses entre que diera a luz a su hijo y la fecha del despido, lo que lo convertía en improcedente.
El Juzgado de lo Social dio la razón a la trabajadora y obligó a Clece a su readmisión en las mismas condiciones que tenía antes de producirse el despido o a abonar la indemnización correspondiente más los salarios de tramitación.
El pasado 9 de abril, cuando se reincorporó, la trabajadora asegura que la tuvieron toda la jornada sentada en una silla sin trabajo concreto para finalmente plantearle un traslado a un centro en Ferrol o a otro en Soria, para evitar así el despido de compañeras del Centro de Día de Sanxenxo.
Al negarse a aceptar el traslado, Clece comunicó el despido a la delegada de la CIG con efecto el próximo 30 de abril. La central sindical, que ya anunció una nueva demanda jurídica, tacha la medida de “discriminación e acoso a esta traballadora”.




















